El Ministerio del Ambiente (Minam) informó que elaboró la publicación “Línea de base de la diversidad del frijol, pallar y sus parientes silvestres con fines de bioseguridad”, la cual constituye un insumo clave para fortalecer la soberanía alimentaria y la conservación de la biodiversidad del Perú.
Estos cultivos guardan genes valiosos para el Perú. El conocimiento de las comunidades y la evidencia científica permiten protegerlos y enfrentar el cambio climático. Cuidar el frijol y el pallar es cuidar nuestro futuro.
En el Perú, la diversidad de Phaseolus domesticado está representada por el pallar (P. lunatus), tres especies de frijoles: P. vulgaris, P. coccineus y P. dumosus, a los que se añaden tres especies silvestres: Paugusti, P. debouckii y P. pachyrrhizoides, denominados parientes silvestres de los domesticados.
De esta diversidad, la especie más cosmopolita es el denominado frijol común (P. vulgaris), el cual representa un elemento sustantivo en la seguridad alimentaria global y un recurso para combatir la anemia, sobre todo en países con poblaciones en estado de pobreza. Las especies que lo acompañan son fuente de recursos genéticos para combatir las adversidades bióticas y abióticas, adaptarse a los nuevos escenarios que Impone el cambio climático y brindar caracteres de valor nutricional para un mundo cada vez más agobiado por la desnutrición y mal nutrición, donde las legumbres son una opción.
Asegurar la conservación de esta diversidad es una prioridad para el Estado peruano, así lo reconoce la Ley n.° 29811, ley de moratoria al ingreso y liberación al ambiente de Organismos Vivos Modificados (OVM) al territorio nacional por un periodo de 10 años, ampliada hasta diciembre de 2035 mediante la Ley n.° 31111.
Aunque las leyes citadas están orientadas a la bioseguridad de la biotecnología moderna, son una oportunidad para, caso, mensurar la diversidad, mediante el mandato de elaborar las Líneas de base de la diversidad potencialmente afectada por OVM, permitiendo conocer y cuantificar esa diversidad, que específicamente para las especies de Phaseolus son cuatro domesticadas y tres parientes silvestres.
Para la conservación de la diversidad domesticada, el agricultor y su familia juegan un rol central, son ellos que a través de sus generaciones no solamente han domesticado estas especies, sino también han modelado el paisaje, transformando parte de los ecosistemas en agroecosistemas.
Conoce más sore la importancia de esta publicación, descarga aquí: www.gob.pe/es/i/7575738
