El desarrollo de una región nace en sus comunidades y se consolida mediante el aprovechamiento responsable de sus recursos naturales. Por ello, el Gobierno Regional del Cusco realizó la siembra de 67 000 alevinos de trucha en la laguna Langui-Layo-Kunturkanki, con la finalidad de repoblar la especie, contribuir a la seguridad alimentaria, combatir la anemia y dinamizar la economía de las familias dedicadas a la acuicultura artesanal.
La intervención se ejecutó a través de la Gerencia Regional de Producción y permitirá que, en aproximadamente cuatro meses, la laguna produzca alrededor de 40 toneladas de carne de trucha, alimento de alto valor nutricional que contribuirá a mejorar la alimentación de la población y generará mayores oportunidades de ingresos para los productores locales.
Durante la jornada participaron asociaciones de pescadores, autoridades locales, representantes de la sociedad civil y especialistas del Centro Piscícola de Langui, quienes destacaron que el trabajo conjunto demuestra que la articulación entre el Estado y la población es el camino para alcanzar un desarrollo sostenible e inclusivo.

«Cada acción que impulsamos busca generar oportunidades, potenciar la producción, garantizar alimentos saludables y mejorar la calidad de vida de nuestra población. El desarrollo del Cusco comienza en nuestras comunidades y con el trabajo de nuestra gente», enfatizó el gobernador regional, Werner Salcedo Álvarez.
Asimismo, destacó que la producción pesquera representa una herramienta estratégica para combatir la desnutrición y la anemia infantil, al tiempo que dinamiza las economías locales mediante el aprovechamiento sostenible de los recursos hidrobiológicos.
