Como resultado del “Proyecto de Erradicación de Moscas de la Fruta IV” que ejecuta el Servicio Nacional de Sanidad Agraria (Senasa) en 9 regiones del Perú, el Ministerio de Desarrollo Agrario y Riego (Midagri) confirmó que la región Cusco ya se encuentra en la etapa de erradicación de la mosca de la fruta, con bajos niveles poblacionales de la plaga, que no representan riesgo para el sector hortofrutícola regional.
Para llegar a la etapa de erradicación, el Senasa ejecutó (desde el 2019) una serie de acciones estratégicas orientadas a reducir la incidencia de esta plaga en 2072 hectáreas, ubicadas en las zonas de producción de Anta, Acomayo, Paruro, Chumbivilcas y Urubamba.
Dentro de la estrategia de vigilancia fitosanitaria, se instalaron 1460 trampas oficiales para monitorear la presencia de la plaga; que en el inicio reportaba miles de capturas por semana, y que hoy en día solo alcanzan las 32 moscas capturadas por semana.
“En la sostenibilidad de estos logros será fundamental la participación de los productores, autoridades y organizaciones agrarias; pues el compromiso de mantener los campos limpios de esta plaga es de todos los actores de la cadena productiva”, enfatizó José Sotomayor, director ejecutivo del Senasa en Cusco.
La erradicación de la plaga Moscas de la Fruta en Cusco, beneficiaría directamente a 25 145 productores que tienen cultivos de durazno, pera, chirimoya, manzana, membrillo, pacae, pepino dulce, níspero del monte, níspero del japón, lima dulce, limón rugoso, ciruela y nogal.
Sostenibilidad
Si bien es cierto existen grandes avances en la erradicación de esta plaga, es fundamental que todos los actores que intervienen en la producción de frutas asuman el compromiso de integrar sus acciones para darle sostenibilidad a estos logros; principalmente con las labores de control cultural.
La mosca de la fruta es una plaga altamente peligrosa que produce daño directo a la pulpa de la fruta, generando su pudrición. Esta plaga restringe el acceso de frutas frescas a mercados internacionales; por lo que, los países importadores aplican medidas fitosanitarias muy rigurosas para mitigar el riesgo del ingreso de esta plaga.
Erradicar esta plaga significa un ahorro anual para los productores hortofrutícolas de aproximadamente S/1200 por hectárea; por ello, es importante que más productores se sigan sumando a esta labor, puesto que, aún existen productores que dejan sus campos olvidados, permitiendo que esta plaga encuentre condiciones favorables para reproducirse.
