En el marco del Día Mundial del Medio Ambiente, la Comisión Nacional para el Desarrollo y Vida sin Drogas (Devida) impulsa la producción de cerca de 180 toneladas de abono orgánico para fortalecer 1850 hectáreas de café en las provincias cusqueñas de La Convención y Calca.
La intervención beneficia a familias cafetaleras de cuatro distritos, quienes reciben asistencia técnica de la Oficina Zonal de Quillabamba para mejorar las condiciones físicas, químicas y biológicas del suelo, fortaleciendo una agricultura sostenible y reduciendo la dependencia de fertilizantes sintéticos.
Como parte de la asistencia, se instalarán 1850 módulos de compost, con una meta de producción de 100 kilos por módulo durante el año. A la fecha, ya se ha implementado el 60 % de estos espacios, equivalente a 1110 módulos elaborados con pulpa de café, estiércol y restos vegetales.
Devida también promueve la producción de humus de lombriz y el uso de microorganismos de montaña en timbos, prácticas que permiten acelerar la descomposición del compost en menos de tres meses y elaborar fertilizantes líquidos para el cultivo de café.

Uno de los productores que aplica estas técnicas es Ronald Melgarejo Ccahuana, del sector Canelón, en el distrito de Quellouno. En su finca “Mística”, ha instalado un módulo de compost, otro de lombrices y timbos para producir microorganismos eficientes nativos, con el objetivo de restaurar la salud del suelo y fortalecer su producción cafetalera.
Para ampliar esta labor, 52 profesionales del equipo técnico de Devida uniformizaron criterios y actualizaron información de las zonas de intervención, lo que permitirá brindar soporte técnico oportuno a más familias productoras con prácticas sostenibles para la elaboración de abonos y biofertilizantes.
Con estas acciones, Devida promueve alternativas productivas sostenibles que fortalecen la economía lícita de las familias cafetaleras y contribuyen a desvincular a más hogares vulnerables de la influencia del narcotráfico.
