La agricultura familiar representa más del 80 % de las unidades agropecuarias en el Perú y constituye la base de la seguridad alimentaria nacional. Sin embargo, sigue siendo uno de los sectores más expuestos al cambio climático, a la incidencia de plagas y a la limitada disponibilidad de tecnologías modernas. Frente a esta realidad, CultiVida, gremio que agrupa a la industria de la ciencia de los cultivos en el Perú, ha anunciado como meta alcanzar un millón de capacitaciones dirigidas a agricultores al 2030.
Este esfuerzo se desarrolla en coordinación con el Ministerio de Desarrollo Agrario y Riego (Midagri), AgroRural, el Servicio Nacional de Sanidad Agraria (Senasa) y Campo Limpio, con el objetivo de llegar al Perú profundo y dotar a los productores de herramientas prácticas que les permitan enfrentar los desafíos de la agricultura moderna.

El programa de capacitaciones tiene dos ejes centrales: el Manejo Integrado de Plagas (MIP) y las Buenas Prácticas Agrícolas (BPA). Ambos son pilares de una agricultura sostenible que proteja los cultivos, resguarde la salud de las familias y preserve el medioambiente.
“Capacitar a un agricultor no significa solo transmitirle información; significa empoderarlo, darle confianza para innovar, resolver problemas en su chacra y asegurar el futuro de su familia. Cada capacitación es una semilla de conocimiento que se multiplica en las comunidades”, señaló Rubén Carrasco, director ejecutivo de CultiVida.
El compromiso al 2030 es claro: formar agricultores mejor preparados y contribuir a la construcción de un país más resiliente, competitivo y justo con quienes producen los alimentos que llegan a la mesa de todos los peruanos.
