Una plaga de reducido tamaño puede generar importantes pérdidas en la calidad comercial del arándano peruano. Se trata de Scirtothrips dorsalis, cuya presencia ha sido confirmada en cultivos de arándano en Piura e Ica, por lo que especialistas recomiendan reforzar el monitoreo y la detección temprana.
El ingeniero Rubén Carrasco, director ejecutivo de Cultivida, explicó que tanto las larvas como los adultos de esta plaga pueden afectar los tejidos jóvenes de la planta, principalmente brotes, hojas nuevas, flores y frutos en formación.
“El principal riesgo está en que una plaga pequeña puede generar daños visibles en órganos que son determinantes para el desarrollo y la calidad final del fruto. Por eso, el monitoreo temprano es fundamental para detectar su presencia y tomar decisiones oportunas”, señaló Carrasco.

Según explicó, el ataque puede comenzar con deformaciones y necrosis en los brotes y posteriormente provocar enrollamiento, plateado y engrosamiento de las hojas. En los frutos en desarrollo, los daños pueden manifestarse como cicatrices, russet, manchas y deformaciones.
“Cuando hablamos de arándano destinado al mercado fresco, la calidad visual tiene un peso muy importante. Una fruta con lesiones, cicatrices o deformaciones puede perder valor comercial, incluso cuando el daño se origine en una etapa temprana del cultivo”, indicó.
El especialista destacó que la vigilancia debe concentrarse especialmente en los puntos de crecimiento y durante las etapas más sensibles del cultivo, ya que una detección oportuna permite evaluar la situación y establecer las medidas fitosanitarias correspondientes.
“Más que reaccionar cuando el daño ya es evidente, debemos apostar por la prevención. El monitoreo constante permite conocer qué está ocurriendo en el campo y actuar antes de que la plaga pueda comprometer la calidad y productividad del cultivo”, sostuvo.
Carrasco recordó que la sanidad vegetal es un componente fundamental para la sostenibilidad de la agroexportación peruana. Por ello, recomendó que productores y equipos técnicos mantengan una vigilancia permanente y cuenten con información adecuada para identificar la plaga y evaluar sus posibles daños.
Para Cultivida, mejorar las capacidades de productores y técnicos en monitoreo y manejo fitosanitario es clave para proteger la producción, preservar la calidad de los frutos y mantener la competitividad del Perú en los mercados internacionales.
