Por: Teobaldo Ardiles Torres
Gracias al decisivo apoyo del Proyecto Especial de Desarrollo del Valle de los ríos Apurímac, Ene y Mantaro (Provraem), a través del Proyecto Plátano y Banano, la Cooperativa Agraria Antigaisati Panguirentsipage de la comunidad nativa Jerusalén de Miñaro, ubicada en el distrito de Pangoa, provincia de Satipo, región Junín, ha obtenido recientemente la certificación Global G.A.P.
Este logro es resultado de una alianza estratégica en la que fue clave el compromiso de los productores, el respaldo del proyecto y el aporte del sector privado. La certificación garantiza que el plátano producido cumple con buenas prácticas agrícolas, asegurando calidad e inocuidad.
Cabe destacar que la cooperativa está conformada por 53 socios, quienes, con el apoyo del proyecto, han incursionado en la producción y comercialización del plátano de isla. La cooperativa inició sus actividades comerciales en 2024 con la venta de 14 000 kilos mensuales y, tras obtener la certificación en enero de 2025, incrementará su comercialización a 14 500 kilos mensuales.
Según nos refieren los señores Juan Taipe Pacheco y Sergio Gálvez Ponce, presidente y gerente de la cooperativa, respectivamente, la presentación del producto se realiza en jabas cosecheras con un contenido de entre 15 y 16 kilos, destinadas a los principales supermercados de la capital.

Al respecto, el director ejecutivo del Provraem, economista Rogelio Huamani Carbajal, indicó que estos avances contribuyen al desarrollo económico local y al acceso a mercados más competitivos.
Gracias al acompañamiento técnico de los profesionales del proyecto, los productores han mejorado sus técnicas de siembra, manejo de plagas, cosecha y poscosecha. Por su parte, el ingeniero Ángel Pardo Ágreda, jefe de la Unidad Zonal Pangoa, felicitó al señor Walter Mahuanca Quintima, jefe de la comunidad nativa, y resaltó la importancia de la adopción de tecnología productiva y el trabajo en equipo demostrado por la cooperativa Antigaisati Panguirentsipage.
