El Servicio Nacional de Meteorología e Hidrología (Senamhi) presentó el riesgo agroclimático para el cultivo de papa para el período febrero-abril 2022. Se prevé para el mes de febrero condiciones térmicas diurnas dentro de lo normal; a excepción de la costa norte, donde estarían superiores a su climatología.
Para los meses de marzo y abril se esperaría que dichas condiciones estén dentro y superior a lo histórico; a excepción de la zona centro de la costa y sierra, donde estarían entre normal e inferior.
En tanto, las condiciones térmicas nocturnas para los meses de febrero y marzo se presentarían dentro de lo normal a lo largo del litoral costero y por encima de su climatología en la región Andina; a excepción de la sierra centro y sur occidental, donde dichas condiciones estarían entre normales a inferiores; mientras que, para el mes de abril se prevé en la zona centro que estas condiciones estarían dentro de su régimen térmico, en la zona norte entre normales a inferiores y en la zona sur entre normales a superiores a su climatología.
Respecto a las precipitaciones, para los meses de febrero y marzo, se esperarían acumulados de normales a inferiores tanto para la costa y sierra norte; mientras que, para la zona centro y sur, entre normales a superiores. Para abril se prevé acumulados entre normales a superiores en la zona centro y sur; a excepción de la zona norte occidental y Altiplano, donde los acumulados estarían entre normales a inferiores a su variabilidad climática.
Costa central y sur
Durante los meses de febrero y marzo, las condiciones cálidas propias del verano, generarían un ambiente propicio para la presencia de plagas y enfermedades, además de una tasa de tuberización escasa de las plantas, por lo que se estima un riesgo medio y alto para los valles costeros, especialmente en el sector central.
Sin embargo, en las zonas de irrigación de la costa sur como Pampa de Majes, Santa Rita de Siguas y La Joya (Arequipa), ubicadas en torno a los 1,400 m s.n.m., un aumento de la probabilidad de lluvias, acompañado de días cálidos, favorecería la incidencia de enfermedades fitosanitarias, aumentando los factores de riesgo hasta un nivel medio, especialmente durante el mes de marzo.
Para el mes de abril, en las zonas de irrigación de la costa sur, la persistencia de condiciones termo pluviométricas similares al mes de marzo mantendrá un riesgo moderado; mientras que, en la costa central, las temperaturas normales, favorecerían el inicio de primeras actividades de siembra de la campaña 2022 (riesgo medio y bajo).
Sierra norte
Durante febrero y marzo, las lluvias previstas alrededor de sus normales y las temperaturas diurnas y nocturnas de normales a superiores a su climatología, favorecerían el desarrollo vegetativo y floración de las plantaciones de papa, por lo que se prevé un nivel de riesgo bajo, sin descartar incrementos de la incidencia de enfermedades fitosanitarias. Sin embargo, en la vertiente occidental, los factores de riesgo se incrementarían hasta un nivel moderado, debido a la disminución de lluvias previstas y la temperatura diurna más cálido de lo habitual que retrasarían la tasa de crecimiento vegetativo y la formación de tubérculos, especialmente en los campos manejados en secano. Asimismo, no se descartaría la ocurrencia de olas de calor, heladas meteorológicas, y otros eventos de corta duración.
Para el mes de abril, especialmente en la vertiente occidental, la persistencia de lluvias inferiores a su promedio climático y las temperaturas diurnas más cálidos de lo habitual continuarían desfavorables para los sembríos en crecimiento vegetativo y floración, debido al aumento de las necesidades hídricas (riego). Por el contrario, para las plantaciones que finalizaron su periodo vegetativo, el ambiente beneficiará la maduración de tubérculos y la cosecha. Asimismo, no se descarta descensos de la temperatura nocturna (heladas). En estos casos, el riesgo previsto podría incrementar hasta un nivel moderado.
Sierra central
Durante el mes de febrero, debido a las lluvias previstas superiores a sus normales, la disponibilidad hídrica continuaría favorable para el desarrollo vegetativo y floración de los sembríos de papa en gran parte de la región, por lo que se prevé riesgo moderado y bajo. Sin embargo, debido a la probabilidad de la incidencia de enfermedades fitosanitarias, asociadas a la alta humedad como la alternaria, la “rancha” y otras, los factores de riesgo podrían incrementarse. Para el mes de marzo, las lluvias previstas alrededor de sus normales, mantendrá el ambiente favorable para el avance de la campaña agrícola de papa 2021/2022, especialmente en los campos manejados en secano, por lo que se estima un nivel de riesgo bajo. Sin embargo, no se descartaría la ocurrencia de granizadas, lluvias intensas y otros eventos de corta duración que habitualmente ocurren en la región.
Por el contrario, para el mes de abril, las lluvias volverían a incrementarse con respecto a su variabilidad climática, lo que generaría dificultades para el inicio de las actividades de cosecha; asimismo, no se descartaría la aparición de enfermedades de podrición de tubérculos, debido al exceso de humedad en el suelo, especialmente en los campos que finalizaron su periodo vegetativo (riesgo moderado). Asimismo, no se descarta la presencia de primeras heladas, especialmente desfavorables para las siembras tardías.
Sierra sur
Durante los meses de febrero y marzo, las lluvias oscilarían de normales a superiores, favorable para el desarrollo vegetativo, floración y maduración de las plantaciones de papa y las actividades agrícolas, por lo que se estima niveles de riesgo entre moderado y bajo; sin embargo, no se descarta la ocurrencia de granizadas, lluvias intensas, inundaciones, heladas y otros eventos de corta duración, principalmente en el Altiplano. En estos casos, los riesgos podrían incrementarse significativamente.
Durante el mes de abril, en los sectores oriental y occidental, las precipitaciones continuarían superiores a su promedio climático, favoreciendo los campos de papa sembrados tardíamente. En estos casos, se estiman niveles de riesgo moderado y bajo. Por el contrario, en el Altiplano, las lluvias previstas inferiores a su promedio climático favorecerían la maduración de tubérculos y la cosecha, especialmente en los campos que finalizaron su periodo vegetativo (riesgo bajo).
Sin embargo, estas condiciones pluviométricas aunadas a temperaturas de normales a superiores a su climatología, generaran ambientes propicios para el ataque de gusanos (gorgojo), especialmente en los campos pendientes de cosechar. Por otro lado, las primeras heladas podrían incrementar sus impactos sobre los cultivos de papa sembrados tardíamente.
