Escribe: Dr. Jorge Alencastre Miranda, investigador del Grupo Sur Peruano EIRL (jalenca@pucp.edu.pe)
Con el objetivo de proteger a las madres y sus crías de camélidos sudamericanos, ovinos y vacunos de las inclemencias climatológicas durante los períodos de lluvias intensas y heladas en toda la zona altoandina, surge el cobertizo modular, una estructura metálica con un techo de sección semicircular, que cubre un área de 60 metros cuadrados (con una capacidad de 100 animales), que soporta los efectos de vientos intensos, acumulación de nieve y lluvia intensa.
Es ligera, con un peso total de 350 kilos, y completamente desmontable, está compuesta de piezas de fácil montaje y desmontaje, a manera de lego, que facilita el traslado manual y emplea una cobertura de lona de larga duración.

Al ser la estructura de aluminio, es resistente a la corrosión, además como es tipo domo y está cubierta de una lona impermeable evita la atracción de rayos en la época de lluvias.
Los cobertizos modulares cubren las necesidades de los pequeños y medianos productores de camélidos sudamericanos y ovinos, al reducir la mortandad de crías y madres gestantes, brindándoles las condiciones adecuadas para su buen desarrollo. Lo que significa mayor producción para el criador, y mayor ingreso familiar.

Uso y mantenimiento
El usuario es capacitado en el montaje y desmontaje del cobertizo modular para que sea él quien realice el traslado cada vez que requiera. La estructura tiene un período de vida no menor de 10 años, en realidad tiene vida infinita salvo los elementos de uniones y pernos, mientras que la cobertura tiene tres años de uso, siendo este componente el que requiere efectuar el encerado de la lona, cada vez que se realice el desmontaje de la estructura.
Para mayores detalles pueden contactarse vía celular 944685330 o correo electrónico: cecarba@gmail.com
