El 21 de junio se inauguró “Paqarina llaqta”, que en quechua significa lugar del origen, amanecer y conocimiento, coincidiendo con el inicio del solsticio de invierno y el mes del Inti Raymi en el calendario astronómico. Este nuevo destino cultural, educativo, e histórico, orientado al ecoturismo y turismo vivencial, se ubica en el segundo sector del fundo agroecológico “La Cosecha del Futuro”.
Conocido como “Paqarina Llaqta”, este lugar del origen o amanecer del conocimiento ancestral andino invita a ser visto e imaginado como el centro de prosperidad del mundo prehispánico, al albergar réplicas de las principales obras y vestigios de la creatividad humana durante el Tahuantinsuyo.

Este proyecto ha sido liderado por el Ing. Agr. Mg. Sc. César Dávila Véliz, quien muestra una profunda convicción y reconocimiento hacia el valor de la cosmovisión y sabiduría ancestral andina de los antiguos peruanos.
Se trata de la reproducción en piedra y tamaño real de las obras y vestigios dejados por los artistas, ceramistas, escultores, arquitectos y astrónomos de diversas civilizaciones prehispánicas, como las culturas Inka, Aymara, Mochica, Chimú, Tiahuanaco, Paracas, Huari, Chachapoyas, Kotosh, entre otras. Estas reproducciones están ubicadas en el sector sur del fundo y cuentan con un diseño andino precolombino, incorporando signos y símbolos que funcionan como lenguajes visuales, representando los códigos utilizados durante el Tahuantinsuyo.
Al ingresar, los visitantes serán recibidos por representaciones como el Amaru o Serpiente, que simboliza el “Uku Pacha” (mundo interior), y la “Chacana” o “Cruz Andina”. A su lado se encuentra el colibrí, representando al “Hawa Pacha” (mundo invisible), seguido por el puma que simboliza la tierra o “Kay Pacha” (mundo actual), y más arriba el emblemático “Kuntur” o “Cóndor Andino”, señalando el “Hanan Pacha” (mundo superior), el espacio celeste o cielo, como una bienvenida al visitante. Además, en este espacio se encuentran réplicas destacadas como la Piedra de Saywite, el Lanzón de Chavín, la Estela de Raimondi, la Chakana, Quillarumiyuc y un centro ceremonial con la Chakana Andina, junto a numerosas esculturas adicionales.

El gran Pachacútec
En este sector se erige el imponente monumento del Inca Pachacútec, una réplica similar a la que se encuentra en Cusco, mostrando su báculo de mando y vestimenta real sobre un gran pedestal. A sus pies, destacan las impresionantes afloraciones rocosas de tono cenizo, formadas hace millones de años por el enfriamiento de lava o magma, solidificándose en piedras como obsidiana, basalto, andesita o pirita al contacto con la fría superficie terrestre. Este paisaje enigmático transporta al espectador a otro mundo.
También se pueden apreciar el “Inti Punku”, “Wakra Pukara”, “Huayra Huasi”, “La Cruz Andina”, “La Virgen de Piedra”, “La Maqueta del Valle del Mantaro”, el paseo del “mar” en los Andes, esculturas, pinturas y 12 canciones con mensajes a la naturaleza.
En terrenos eriazos
El fundo “La Cosecha del Futuro”, antes un terreno baldío de 20 hectáreas sin agua hace 23 años, ha sido transformado por el Ing. Dávila Véliz en un fundo biodiverso con ocho lagunas, mediante la retención y manejo técnico del agua de lluvia. Además, cuenta con una amplia variedad de cultivos como oca, olluco, mashua, papas nativas, quinua, tarwi, y productos derivados como chuño, caya, tocosh, y harina de mashua negra. Este proyecto ha sido reconocido como un centro modelo de biodiversidad, galardonado con el premio nacional INIA Caral 2020.
El Ing. Dávila Véliz, conocido como el Yaku Tarpuq o “sembrador de agua” en la zona, ha tenido una destacada trayectoria como exalcalde provincial de Jauja y exdirector ejecutivo y fundador del Sistema Nacional de “Siembra y Cosecha de Agua” del Ministerio de Desarrollo Agrario y Riego. A través de su iniciativa, el fundo “La Cosecha del Futuro” se ha convertido en menos de dos décadas en el primer Centro Modelo de Biodiversidad del centro del Perú. Aplicando técnicas ancestrales y conservando la gran biodiversidad de los cultivos andinos de los antiguos peruanos, ha implementado con éxito el sistema de siembra y cosecha de agua como un enfoque de desarrollo, un ejemplo verificable y replicable en los Andes peruanos, empezando con el agua de las lluvias, luego mejorando la producción agraria, generando valor agregado, ofreciendo alimentación saludable, mejorando los accesos (vías de comunicación), desarrollando un centro de capacitación y conocimiento, y finalmente promoviendo la industria sin chimenea, como el turismo rural y vivencial.

Hijo de campesinos
El Ing. Dávila Véliz, hijo de campesinos jaujinos, ha transformado 20 hectáreas de laderas en un modelo eficiente para revertir el deterioro ambiental, instando al Estado a invertir en la recuperación de las laderas altoandinas. Su enfoque se basa en técnicas prehispánicas para manejar el agua de las montañas, beneficiando a la naturaleza y a las comunidades locales.
Gran alternativa
La experiencia del Ing. Dávila Véliz en el fundo “La Cosecha del Futuro” atrajo la visita de destacadas personalidades como los Ings. Víctor Jiménez Samaniego, funcionario del GORE-Huancavelica; Carolina Bastos Zúñiga, investigadora del Centro Internacional de la Papa; Tulia García León, directora ejecutiva del Cedap Ayacucho; Econ. Juan Escobar Guardia, consultor agrario; Sr. Percy Dávila Véliz, alcalde distrital de Paccha; Srta. Claudia Pariona Suca, primera regidora del distrito de Perené, y Sr. Juvenal Huamán Oré, presidente de la comunidad campesina de Ingenio, entre otras comunidades, como Aramachay, Huashua y Tinyari Grande.
Leyendas
De un desierto a un oasis: El fundo “La Cosecha del Futuro” emerge como un oasis en medio de la aridez, no solo por su exuberante vegetación y sus cultivos forestales, sino por el mensaje implícito: el agua es clave para el desarrollo humano y económico.
Centro de capacitación: En el “Paqarina Llaqta”, se promoverá el intercambio de saberes ancestrales, incluyendo técnicas de siembra y cosecha de agua y otras tecnologías tradicionales.
Paisaje enigmático: El majestuoso Pachacútec emerge entre las impresionantes formaciones rocosas esculpidas hace millones de años. Este paisaje enigmático transporta al espectador a otro mundo.
Sabiduría ancestral andina: Ing. Agr. M.Sc. César Dávila Véliz, ataviado con un traje ceremonial inca, durante la inauguración de “Paqarina llaqta” y la celebración del Inti Raymi.
