Con el objetivo de fortalecer el piso forrajero y garantizar que la agricultura familiar disponga de alimento de calidad para su ganado durante las épocas de escasez, así como reducir la vulnerabilidad frente a fenómenos climáticos adversos, el Programa de Desarrollo Productivo Agrario Rural (Agro Rural) recomienda realizar acciones preventivas para el manejo adecuado de pastos y forrajes a nivel nacional.
El mejoramiento del piso forrajero consiste en la dotación de semillas de calidad de pastos cultivados y en el acompañamiento técnico a pequeños y medianos productores agropecuarios durante la campaña de siembra. Estas acciones permiten mejorar la alimentación del ganado ovino, vacuno y de camélidos sudamericanos, contribuyendo así a incrementar la productividad ganadera y fortalecer la economía de la agricultura familiar.
“Los pastos cultivados son la base de la alimentación del ganado en zonas altoandinas y valles. Además, constituyen una herramienta fundamental para mejorar la producción de leche, carne, lana y fibra”, señalan especialistas de Agro Rural.
En ese sentido, indicaron que las diferentes especies de pastos que Agro Rural entrega e instala, mediante un trabajo articulado, contienen una adecuada proporción de nutrientes como proteínas, aminoácidos, fibra, grasa y minerales, necesarios para el óptimo desarrollo y rendimiento productivo de los animales.

Asimismo, explicaron que la siembra de los pastos se realiza al inicio de la temporada de lluvias, la cual varía según la región donde se ubiquen los productores, con el fin de aprovechar al máximo la germinación y el establecimiento del cultivo. Esta labor puede efectuarse de manera manual o mecanizada.
También se recomienda realizar el control de malezas y vigilar la aparición de plagas y enfermedades. En terrenos con disponibilidad de agua, se sugiere efectuar riegos periódicos para favorecer el adecuado crecimiento de los pastos.
Respecto a la fertilización, se aconseja aplicar fosfato diamónico al momento de la siembra para fortalecer el desarrollo inicial del cultivo. Durante la etapa de crecimiento, se deben emplear fertilizantes nitrogenados como la urea, pudiendo complementarse con fertilización foliar.
En cuanto al corte del forraje, este dependerá del tipo de pasto cultivado. Generalmente se recomienda realizarlo cuando la planta se encuentra al inicio de la floración, etapa en la que se obtiene un mejor balance de nutrientes y mayor producción forrajera.
Durante la Campaña Nacional de Siembra de Pastos y Forrajes 2025–2026, Agro Rural entregó e instaló especies como alfalfa, cebada, avena, rye grass inglés e italiano, trébol rojo y blanco, entre otros, en más de 72 000 hectáreas en 23 regiones del país.
Asimismo, se brindó asesoramiento y asistencia técnica a más de 85 000 pequeños y medianos productores agropecuarios, quienes, gracias a esta intervención, podrán alimentar oportunamente a más de 148 000 cabezas de ganado vacuno durante todo el 2026.
