El Servicio Nacional de Meteorología e Hidrología del Perú (Senamhi) publicó el pronóstico de riesgo agroclimático para el cultivo de papa correspondiente al trimestre enero-marzo de 2026. En cuanto a la precipitación, en la costa se esperan condiciones normales, mientras que en la sierra se prevén condiciones que fluctuarían entre inferiores y normales.
Mientras en tanto, para las temperaturas mínimas y máximas se esperan condiciones normales en la costa, y en la sierra se esperan condiciones entre normales inferiores a superiores.
Costa central y sur
Entre enero y marzo, las condiciones térmicas propias de verano mantendrán los factores de riesgo altos para el cultivo de papa; por lo que las decisiones de siembra temporalmente se encuentran ausentes. Sin embargo, en las zonas de irrigación de la costa sur como Majes y La Joya (Arequipa), los sembríos continuarán su curso con niveles de riesgo medio, teniendo en cuenta la alta demanda hídrica y una mayor presión de plagas de la temporada.
Sierra norte
De enero a marzo, se espera que el desarrollo de las labores culturales tengan lugar acorde a su temporada; al mismo tiempo que, las plantaciones instaladas desarrollen sus etapas de floración y tuberización dentro su temporada adecuada, favorecido por las lluvias previstas de normales a superiores con respecto a su promedio climático, especialmente en la vertiente oriental y no se descarta que, en algunos sectores de la vertiente occidental podrían presentarse algunas limitaciones por falta de humedad durante el mes de enero; por lo que los riesgos estimados podrían fluctuar entre medio a alto en la vertiente occidental y de medio y bajo para la vertiente oriental .
Por otro lado, dichas condiciones aunadas a las temperaturas diurnas ligeramente cálidas podrían favorecer una mayor incidencia de plagas y enfermedades (principalmente entre febrero y marzo); así como afectaciones por la ocurrencia de eventos extremos como granizadas y heladas en zonas de mayor altitud. En estos casos también los riesgos previstos podrían incrementar hasta un nivel alto.
Sierra central
De enero a marzo, las lluvias previstas de normales a superiores con respecto a su promedio histórico, contribuirá a la recuperación y el desarrollo de sus principales etapas como la floración y tuberización de las plantaciones instaladas; especialmente para los campos conducidos bajo secano; asimismo, se espera que este incremento de humedad facilite la realización de labores agrícolas pendientes, por lo que los riesgos previstos fluctuarían entre bajo y medio; sin embargo, no se descartaría la aparición enfermedades asociadas a la alta humedad como “rancha”, “alternaría” y otras, especialmente en los sectores de la vertiente oriental, donde las lluvias persistirían de normales a superiores con respecto a su promedio climático, así como afectaciones por las granizadas y heladas en zonas de mayor altitud. En estos casos los riesgos previstos podrían incrementar hasta un nivel alto.
