El Servicio Nacional de Meteorología e Hidrología del Perú (Senamhi) publicó el pronóstico de riesgo agroclimático para el cultivo de arroz correspondiente al trimestre marzo–mayo de 2026. Respecto a las precipitaciones, en la costa se esperan condiciones entre normales y superiores a lo normal; mientras que en la selva se prevén condiciones entre normales y superiores.
En cuanto a las temperaturas máximas y mínimas, en la costa se esperan valores superiores a lo normal. En la selva, en tanto, se prevén condiciones entre normales superiores a superiores.
Costa norte
En la costa norte, en la región Piura, las condiciones serían favorables para el crecimiento vegetativo y el inicio de la fase reproductiva en el cultivo de arroz en los valles del Chira, San Lorenzo y Bajo Piura, los niveles de almacenamiento de los reservorios de Poechos 33,9 % y San Lorenzo 90,6 % (al 2 de marzo), en el caso de San Lorenzo el volumen almacenado obligó a abrir las compuertas del reservorio para aliviar el reservorio.
Entre marzo y abril se pronostica que las precipitaciones serían superiores a lo normal incrementando el nivel de riesgo por posibles impactos físicos en el cultivo, asimismo, no se descarta que cultivos situados en zonas ribereñas sean afectados por posibles desbordes y/o inundaciones.
En las regiones de Lambayeque y La Libertad, las temperaturas máximas y mínimas superiores a lo normal en un escenario de un evento de El Niño Costero en desarrollo, según el Comunicado Oficial ENFEN n.° 04-2026, donde además se prevé precipitaciones superiores a lo normal con una mayor probabilidad de episodios de lluvias de moderada a fuerte intensidad, sin descartarse eventos extremos entre marzo y abril, se configuraría un nivel de riesgo agroclimático entre alto y muy alto para el cultivo de arroz, sobre todo en los meses de marzo y abril.
Esta perspectiva climática propiciaría condiciones muy favorables para el incremento de problemas fitosanitarios (plagas y enfermedades), posibles afectaciones de áreas arroceras por desbordes de ríos y/o inundaciones, además de afectar la calidad de los granos por las lluvias frecuentes que retrasarían el secado adecuado de los granos y aumentaría el porcentaje de granos quebrados. En cuanto a los reservorios de Tinajones (Lambayeque) y Gallito Ciego (Cajamarca) registraron 100 % y 97,8 % de capacidad de almacenamiento al 2 de marzo, respectivamente; no se descartarían nuevos desbordes e inundaciones.
Costa sur
En la región Arequipa, en los valles de Camaná-Majes, Ocoña y El Tambo (cosecha en abril, en maduración pastosa y córnea) el nivel de riesgo agroclimático para el cultivo de arroz estaría entre bajo y medio debido a que las precipitaciones previstas no tendrán mayor impacto en el cultivo que está en fase de maduración en los valles de Camaná-Majes y Ocoña; mientras que en el valle de El Tambo la cosecha sería entre los meses de abril y mayo debido a que la siembra fue posterior. La radiación solar, prevista sobre sus valores normales, sería favorable para al llenado de los granos durante la etapa de maduración, no obstante, esta etapa sería acelerada debido a la influencia de la temperatura elevada.
El nivel de radiación ultravioleta también estaría por encima de los valores recomendados, por lo que se recomienda el uso de prendas manga larga y sombrero de ala ancha para realizar las labores agrícolas, además de protección contra la radiación solar excesiva.
Selva norte
En la selva norte, el riesgo agroclimático entre los meses de marzo y abril estaría entre alto y medio, no se descartarían condiciones favorables para desbordes e inundaciones de parcelas colindantes con las riberas de los ríos; mientras que, entre los meses de abril y mayo, el nivel de riesgo agroclimático estaría entre bajo y medio debido a que las precipitaciones y la temperatura estarían cercanas a los valores normales para la estación.
Estas condiciones serían favorables para las etapas de crecimiento vegetativo en localidades como Rioja y Jepelacio, sin embargo, también se presentaría mayor presencia de plagas como “sogata” y mayor riesgo fitosanitario que retrasarían el inicio de la fase de floración.
