El Servicio Nacional de Meteorología e Hidrología del Perú (Senamhi) difundió el pronóstico de riesgo agroclimático para el cultivo de cacao correspondiente al trimestre octubre–diciembre de 2025. En la selva norte y centro se estima que las precipitaciones oscilarán entre valores normales inferiores y normales superiores, mientras que las temperaturas diurnas y nocturnas se mantendrán entre niveles normales a superiores.
Selva norte
Para las zonas cafetaleras de San Martín, se prevé que en octubre las lluvias se presenten de acuerdo con su estacionalidad, mientras que en noviembre se anticipan precipitaciones superiores a lo normal en gran parte de la región, aunque con lluvias por debajo del promedio en la selva alta norte. Para diciembre, se espera una normalización de las precipitaciones en toda la región. En cuanto a las temperaturas, se registrarían valores por encima de los promedios históricos. Estas condiciones climáticas podrían favorecer el cuajado de frutos y el desarrollo de mazorcas en zonas como el Huallaga Central y el Bajo Huallaga; sin embargo, el incremento de lluvias en noviembre podría aumentar la susceptibilidad a la incidencia de plagas y enfermedades.
Además, la persistencia de condiciones cálidas, asociada a un manejo agronómico deficiente y a la ausencia de lluvias en periodos cortos, podría ocasionar la caída prematura de frutos recién cuajados y un escaso desarrollo de mazorca. Por lo tanto, el nivel de riesgo agroclimático en la región se estima bajo y algunas zonas localizadas medio.
Selva centro
Para las zonas cafetaleras de Huánuco, se prevé que durante de octubre y noviembre, las lluvias se comporten de acuerdo con su estacionalidad, mientras que en diciembre se anticipa un incremento en las precipitaciones. En cuanto a las temperaturas, se espera que se mantengan por encima de sus valores normales. En general, estas condiciones ambientales, particularmente las lluvias, podrían favorecer el proceso de fructificación y maduración del cacao.
No obstante, no se descarta que el aumento de la humedad y la persistencia de temperaturas cálidas generen un entorno propicio para la proliferación de plagas y enfermedades. Por lo que el nivel de riesgo agroclimático podría estar entre bajo a medio.
