El Senamhi ha publicado el pronóstico de riesgo agroclimático para el cultivo de arroz correspondiente al trimestre de febrero a abril de 2025. Según el informe, se esperan niveles de riesgo agroclimático entre medio y alto en la costa norte, con posibles impactos en las regiones de Piura, Lambayeque y La Libertad.
El análisis de escenarios climáticos prevé que en la costa norte las precipitaciones varíen entre rangos inferiores a normales; en cuanto a las temperaturas diurnas y nocturnas, se espera una variabilidad entre normales a superiores. En la selva norte, las precipitaciones se prevén entre normales a normales superiores, mientras que las condiciones térmicas, tanto diurnas como nocturnas, oscilarán entre normales a superiores.
Costa norte
Entre los meses de febrero y marzo de 2025 se presentarían niveles de riesgo agroclimático entre medio y alto en la costa norte, principalmente en las regiones de Piura, Lambayeque y La Libertad. Al iniciar febrero, en Piura los reservorios de Poechos y San Lorenzo estuvieron en 55 % y 44.5 % de su máxima capacidad, respectivamente; en Lambayeque el reservorio de Tinajones en 44.2 % y el reservorio de Gallito Ciego en 44.7 % en el límite entre Cajamarca y La Libertad; la limitada disponibilidad de agua sería un factor que asociado a los efectos de la alta temperatura elevarían el nivel de riesgo agroclimático en el cultivo.
Costa sur
En la costa sur el cultivo de arroz se desarrollaría bajo condiciones normales para la temporada, los niveles de riesgo agroclimático para el cultivo estarían entre bajo y medio, la temperatura media sería favorable para las fases de panoja, espiga y floración en los valles de Ocoña, Camaná – Majes y El Tambo.
Selva norte
En la selva norte, el nivel de riesgo agroclimático estaría entre bajo y medio debido a que la temperatura y la precipitación estarían entre sus valores normales a superiores y serían favorables para la fase de macollaje en la localidad de Jepelacio en el departamento de San Martín. No se descartaría mayor presencia de enfermedades y plagas debido a la mayor frecuencia de las precipitaciones y el aumento de la temperatura nocturna.
