Con la finalidad de fortalecer la competitividad de la cadena agroalimentaria ancashina, han conformado la Asociación de Productores y Agroexportadores de Ancash (APA-A) que representará a los productores de la agricultura familiar, asociaciones, cooperativas, comercializadoras, procesadoras y agroexportadoras, ante el Estado y la Sociedad Regional de Ancash.
El presidente de la Asociación de Productores y Agroexportadores de Ancash, Roger Reyes Veriau, sostiene que el objetivo de la organización es buscar mejorar las condiciones para que los productores y agroexportadores se desarrollen a través de cambios de las políticas públicas agrarias.
Reyes Veriau detalla que se enfocarán en la transformación tecnológica del proceso productivo agropecuario, el acceso al agua de calidad para riego tecnificado, articulación para las mejoras en el sistema financiero agrario, así como ampliar nuestra presencia en los mercados locales y globales.
“Nuestra organización nace de la necesidad de agrupar a los pequeños y medianos productores y agroexportadores ancashinos que requieren reducir los riesgos y garantizar la seguridad jurídica de la tierra como elemento central de la inversión privada en el agro”, explica el presidente la asociación.

Los integrantes de la primera junta directiva son los siguientes; además comparten sus experiencias.

Como vicepresidente está José Cabanillas, quien menciona que menciona que “… a pesar de tener todas las políticas públicas en nuestra contra, principalmente del Proyecto Especial Chinecas, los de la Carbonera hemos transformado en los últimos 20 años el arenal del desierto en tierras productivas de donde enviamos el mejor higo, la palta, páprika y mango a todo el mundo. Y si mejoramos las condiciones y formalizan las tierras, en 5 años triplicamos nuestra producción, que actualmente alcanza los mil millones de soles anuales”.
Como secretaría de Asistencia Social se designó a la señora Patricia Vega, quien comenta que los mejores higos para el mundo se envían desde la Carbonera; los higos de la Kiarita están posicionados en el mercado mundial como el segundo mejor producto y eso se ha hecho a pesar de no tener ningún apoyo del Estado.
“Nosotros hemos transformado este desierto que estuvo sin producir por millones de años. Ahora producimos para el mundo, generamos 25 000 empleos permanentes, más de 100 000 empleos temporales, aportamos a la economía de Chimbote y Nuevo Chimbote”, explica el señor Rafael Tamariz, representante de la Cámara de Comercio y Secretaría Legal de la APA-A.
Rafael Tamariz agrega que fácilmente podrían generar empleo para todos los hermanos que viajan desde Nuevo Chimbote hasta Chavimochic.

Por su parte, Felipe Huamán, quien lidera a su comunidad agraria en el distrito de Nepeña. “La pequeña agricultura se encuentra abandonada y hemos esperado el apoyo del Estado por siempre pero ya no podemos seguir esperando, solo pedimos que nos reconozca el esfuerzo de haber transformado el desierto en parcelas productivas y agroexportadoras y nos entreguen las tierras en las mismas condiciones que entregan a las grandes agroexportadoras y sin privilegios; y si hemos podido hacer la peor parte de transformar el arenal del desierto en los últimos 20 años, el resto podemos hacerlo fácilmente asociados, juntos”, dice.
“Hemos aprendido hacer agricultura, ya estamos listos para competir en los grandes mercados a nivel nacional y mundial y compartir con nuestros trabajadores y agricultores de los valles viejos nuestras experiencias de riego tecnificado, producir usando las mejores tecnologías, tener y sostener una agricultura rentable en los mercados”, menciona Erlita Lazaro, productora del Valle Viejo del Santa.
Por su parte Luis Costas Moya, empresario de Chimbote del sector pesquero y agroexportador, sostiene que “pese a las malas decisiones y manipulación política del Proyecto Especial Chinecas, los productores agroexportadores han logrado generar más de 25 000 empleos, dinamizar la economía de Chimbote, Nuevo Chimbote. Solo requerimos que nos formalicen las tierras que cultivamos hace más de 20 años y con ello se mejorará la economía de los ancashinos y del país”
Martin Nuñuvero, productor de Pitahaya de la Carbonera, presidente de una de las asociaciones, exige la implementación de la Ley 28042. “Chinecas no ha cumplido en 20 años con la aplicación de la Ley 28042, han ampliado 7 veces la inspección ocular y hasta ahora seguimos esperando nuestro título de propiedad, lo cual perjudica el desarrollo de la agroexportación de Ancash”, puntualiza.
Martin Amez, secretario encargado de promover la seguridad hídrica de la Asociación de Productores y Agroexportadores de Ancash y en su calidad de presidente de la Junta de Usuarios de Riego del Callejón de Huaylas, indica que Ancash tiene agua limpia suficiente para desarrollar la agricultura de la costa y del Callejón de Huaylas; sin embargo, grandes intereses de La Libertad, de Chavimochic específicamente, y las malas decisiones de las autoridades regionales y nacionales dificultan nuestro desarrollo de la agroexportación en la Cuenca del Santa”.
Finalmente, reiteran que la Asociación de Productores y Agroexportadores de Ancash APA-A se crea por la necesidad de representación de productores de agricultura familiar, mediana y pequeña, y de los agroexportadores que generan empleo y dinamizan la economía regional.
