La formación de núcleos constituye una de las primeras destrezas que todo emprendedor apícola debe dominar. Esta práctica no solo posibilita el aumento en la cantidad de colmenas, sino que también representa una oportunidad adicional de negocio, complementaria a la venta de miel y al servicio de polinización para cultivos, según el Servicio para el Desarrollo Integral Rural (Sedir).
Como se recuerda la apicultura es una actividad que dinamiza la economía local y es amigable con el medioambiente.
Criterios de nucleado
El tiempo ideal para realizar el trabajo de nucleado es en primavera debido a que en esa época del año hay un incremento natural de la población de abejas. Además, la actividad se debe realizar en un momento de menor intensidad de calor (temprano por la mañana o por la tarde), cuando los insectos se encuentren más tranquilos, pero siempre dependerá de las condiciones climáticas que exista en cada zona.
Hay que tener los materiales y herramientas necesarios, como portanúcleo (colmena pequeña), bastidores ahumador y espátulas; para ejecutar aquel trabajo que exige bastante experiencia.
Los núcleos están conformados por 4 o 5 marcos que se toman de una colmena madre que tenga una población fuerte, condiciones de sanidad adecuadas (control de varroa y loque europea), y el suficiente alimento que compartirá con el nuevo enjambre.
La nueva cámara de abejas debe contar con bastidores con crías en diferentes etapas de desarrollo, huevo, larva, cría operculada; y también con alimentos de polen y néctar. Además, se debe tomar en cuenta que debe existir la suficiente oferta floral para las nuevas colmenas.

Ahora, respecto a la abeja reina para la nueva colmena se puede obtener de 2 formas. La primera, la más tradicional, es con los núcleos ciegos, es decir el nuevo enjambre formará su propia reina, pero se trata de un proceso lento, aproximadamente 15 días. Y la otra opción más recomendada es introducir una reina fecundada adquirida en un lugar de garantía o que el propio apicultor también reproduzca sus propias abejas reina.
“Luego de formar la nueva colmena se debe alimentar a las abejas con jarabe casero, en diferentes dosis, tanto para estimular a la abeja reina como para mantener a la población. Además, el trabajo de nucleado se hace cuando no haya mucho calor”, comentó Liberato Torre Albino responsable de apicultura del Sedir, institución que brinda soporte técnico a pequeños productores de Moro y Pamparomás en Áncash.
Reposo de núcleos
Una forma de evitar que las abejas se escapen de la nueva colmena es tapar la piquera durante 24 horas, en promedio, con la finalidad de que generen un sentimiento de orfandad para crear a una nueva reina o aceptar a la que fue introducida. Las abejas, al estar encerradas, no tienen otra alternativa que trabajar juntas y luego se reconocen como una nueva colmena.
Sedir capacita a emprendedores y pequeños apicultores con su Programa de Formación Agropecuaria que desarrolla en los distritos de Moro y Pamparomás, Áncash. Además, certifica a quienes hayan culminado satisfactoriamente todos los talleres. Las actividades se ejecutan el marco del proyecto de cooperación con la Fundación Servicio de Liechtenstein para el Desarrollo (LED).
