Los agricultores lo llaman la “mancha morada”, y desde 2017 ha venido cobrando más fuerza en cada temporada, atacando los cultivos de fresas de las variedades “Cabrillo” y “San Andreas”. Nos referimos a la Neopestalioptosis sp., una enfermedad fungosa que ataca el follaje causando daños severos durante la temporada de lluvias o cuando la planta se ve debilitada por climas desfavorables.
Hace cinco años la división de campo de Agro Natural Park detectó la sintomatología de este mal en valles con alta humedad como Barranca y Huaral, en Lima.
Hoy en día los laboratorios ya lo tienen identificado, José Cordero Verano, asesor internacional en berries, comenta que esta plaga es un problema desde ya hace algunos años en nuestro país, antes solamente era considerado como un hongo oportunista y saprófito en el mundo; no obstante, desde hace unos años se ha encontrado atacando fuertemente a cultivos de berries, como fresas y arándanos, provocando muertes regresivas, cánceres en los tallos y en las bases, entre otros problemas.
El problema más fuerte se está detectando en los valles del norte chico y valles altoandinos. “Los síntomas en el cultivo de fresa se solían confundir con otros hongos, como Fusarium, Pythium o Phytophthora; sin embargo, al indagar siempre aparecía el hongo Neopestalotiopsis sp.”, añade el especialista.
Este hongo se consideraba como un patógeno secundario, pues no causaba pérdidas significativas. Sin embargo, los estudios y reportes recientes demuestran que ahora es más agresivo. Según la Universidad de Florida, Estados Unidos, los nuevos reportes pertenecen a una nueva especie de Neopestalotiopsis sp.
Prevención y tratamiento
Frente a este panorama, el reto es que la planta venga “limpia” o libre de patógenos desde los viveros. Asimismo, se recomienda realizar tratamientos antifúngicos a la raíz antes del trasplante para disminuir el riesgo de contagio. Posteriormente, se pueden realizar tratamientos en drench y continuar con un manejo que promueva el desarrollo sano de raíces y en general la salud de la planta.
Como alternativa química hay algunos estudios que han encontrado respuesta positiva al inhibir el porcentaje de crecimiento de Neopestalotiopsis sp. en la raíz. Los tratamientos son con Cyprodynil, Fludioxonil, Pyraclostrobin, Boscalid y Azoxistribina.
Otra estrategia preventiva es la utilización de inductores de resistencia, ya sea a través de productos que ayudan a inducir o activar las defensas naturales de la planta, o bien mediante la inoculación de microorganismos benéficos que ayudan a la planta ante el ataque de patógenos.
La más peligrosa
Otra plaga que puede provocar pérdidas millonarias a los fresicultores de Sudamérica es Aphelenchoides fragariae y que posiblemente ya se encuentre en Perú. ¿De qué se trata? Jonathan Silva Castro, asesor y especialista en cultivo de fresas en Chile, nos proporciona mayor información. Veamos:
En Chile, hace unos cuatro años, los productores comenzaron a observar una sintomatología extraña en sus cultivos. En principio, esto solo se presentaba en algunas plantas de cada huerto, donde se observaba a una de ellas con arrocetamiento, enanismo y necrosis en sus flores, sin poder llegar a desarrollarse como fruto.
A medida que avanzaron los años, se fue observando una mayor cantidad de plantas que seguían apareciendo con la misma sintomatología y cada vez más severa; situación que se tornó insostenible a partir de la primavera de 2021, donde el problema se masificó descontroladamente, provocando daños graves a la producción de la fruta en Santo Domingo (V región), San Pedro de Melipilla (R.M) y Chanco-Pelluhue (VII región), dado que estas zonas son donde se encuentran la mayor cantidad del cultivo de la fruta.
Investigación
En el país vecino del sur, en la primavera del año pasado, se comenzó a observar un daño generalizado en huertos de la zona de Chanco-Pelluhue y San Pedro de Melipilla, todas coincidían en sintomatología y las variedades más afectadas eran “Portola”, “Cabrillo” y “Monterrey”, variedades de día neutro que son comercializadas por Viveros Llahuen.
Al corroborar síntomas y severidad en estas variedades, se procedió a realizar una investigación enfocada en buscar las posibles causas que pudiesen estar causando esta problemática. Se realizaron múltiples análisis en destacados laboratorios chilenos e incluso en el extranjero, descartando así posibles problemas nutricionales, fitopatológicos y virales, hasta que llegó el momento en que el Servicio Agrícola y Ganadero (SAG) logro dar con la causa del problema: Aphelenchoides Fragariae (plaga cuarentenaria).
Esta plaga que no se encontraba presente en el país y encendió las alarmas a nivel nacional e internacional, ya que se trata de un nematodo endoparásito foliar que se encontraba en Norteamérica, Europa, Asia y Oceanía, sin embargo, en África, Países Árabes y Sudamérica, no se había notificado como plaga cuarentenaria, hasta el 1 de agosto de 2022 en Chile.
Aphelenchoides Fragariae (Ritzema Bos, 1890), Christie (1932), se reporta como un nematodo fitoparásito de las partes aéreas de las plantas, donde se puede comportar como endo y ectoparásito. Se ha descrito que puede afectar a más de 250 especies de plantas y también se puede encontrar asociado a plantas en bulbo o suelo.
El ciclo biológico de esta plaga consta de huevo, juvenil 1, juvenil 2, juvenil 3, juvenil 4 y adulto, estos últimos al llegar a su madurez variarán levemente en tamaño; si es macho puede alcanzar entre 0,4 a 0,6 mm y la hembra entre 0,4 a 0,8 mm, el ciclo de reproducción mencionado anteriormente lo puede realizar entre los 11 a 14 días a una temperatura de 18 a 20 °C. Los huevos eclosionan entre los 6 a 9 días y las hembras pueden colocar entre 30 a 50 huevos, preferentemente en el mesofilo de la hoja y en parte de las coronas de la planta. Su ciclo de vida dependerá directamente del hospedero, ya que, si este nematodo no tiene un hospedero para parasitar, la vida media sobre el suelo no debería prolongarse más allá de los cuatro meses, pero si este encuentra un hospedero en donde poder alimentarse y refugiarse tendrá la capacidad de poder permanecer años.
Propagación y síntomas
Su propagación y diseminación puede ocurrir de diversas formas: material infectado, residuos de plantas y hospederos infectados, maquinaria agrícola, propagación manual por parte de los cosecheros, etc. Mientras que los síntomas asociados son principalmente daños en el brote, hojas deformadas y retorcidas, enrojecimiento de los peciolos, disminución, muerte de flores y, en el peor de los casos, deformación e inhibición en el cuajado de frutos.
Perú y Chile en alerta
En el marco del V Simposio Internacional de Berries Huacho, Perú 2022 (25-27 de agosto), un especialista con conocimiento de la sintomatología producida por la plaga cuarentenaria presente en Chile, recorrió los campos de fresa y pudo observar claros síntomas asociados al daño producido por Aphelenchoides Fragariae. “Frente a ello, es de suma urgencia evaluar y corroborar a la brevedad con análisis de laboratorio certificado la presencia de la plaga en nuestro país, ya que se trata de una plaga altamente invasiva que, de resultar positiva, podría significar millonarias pérdidas para el sector fresero del Perú”, puntualiza Cordero Verano.
Para mayor información sobre el tema pueden contactarse vía celular 923189183 o correo electrónico: agronaturalpark@gmail.com


