La Junta del Sector Hidráulico Nepeña ha alertado sobre la posibilidad de que más de 6000 hectáreas de cultivos en los distritos de Moro, Pamparomás, Nepeña y Cáceres del Perú-Jimbe, ubicados en la región Áncash, se vean afectadas o incluso se pierdan debido a las intensas lluvias asociadas al fenómeno de El Niño durante los primeros meses de 2024.
El 80 % de estas tierras de cultivo está destinado a productos de agroexportación, como palta y mango, así como a productos de consumo local y plantaciones de caña de azúcar. La preocupación entre los pequeños productores es palpable, ya que las pérdidas económicas podrían ser significativas.
“Los agricultores temen que sus campos se inunden, como sucedió el año pasado con el ciclón Yaku, y que la infraestructura de riego sufra daños graves. Las pérdidas serían considerables, teniendo en cuenta que el valor de una sola hectárea de cultivo asciende a aproximadamente $60 000”, señaló José Salas Vidal, presidente de la Junta de Nepeña.

Trabajos preventivos
La Autoridad Nacional del Agua (ANA) ha llevado a cabo trabajos de descolmatación y reforzamiento en 14 puntos estratégicos del valle de Nepeña, abarcando los ríos Nepeña y Río Loco en los distritos de Moro, Nepeña y Samanco.
Estas labores, realizadas con materiales locales como ripio, se centran en la construcción de diques de contención para mitigar posibles desbordes. José Salas Vidal expresó su preocupación al señalar que “si las lluvias son iguales o más fuertes que las del año pasado, esa obra no soportará y se generarán inundaciones”.
La ejecución de los trabajos por parte de la ANA abarcó un período de 90 días e incluyó el ensanchamiento del cauce de los ríos en hasta 70 metros adicionales, junto con la construcción de diques de 3 metros de altura. El costo total de estas intervenciones fue de S/39 millones. La ANA aseguró que estas obras están diseñadas con el objetivo de prevenir posibles inundaciones en la zona.
“Hay una baja probabilidad de que vaya a ocurrir (el desborde de los ríos con los trabajos que hemos realizado). Se ha ampliado el cauce del río para soportar eventos extraordinarios tomando como referencias fenómenos anteriores. Los trabajos que se han realizado son de emergencia y preventivos”, argumentó el coordinador técnico administrativo de la Unidad de Modernización de Gestión de Riesgo de Recursos Hídricos de la ANA, Carlos Salazar.
También añadió que “las obras se hicieron bajo un análisis de especialistas para el diseño de una caja hidráulica, igual como la caja de un canal”. Aunque dijo que lo ideal sería ejecutar obras definitivas, pero que demandan más tiempo.
Los trabajos de prevención se ejecutaron en zonas como Virahuanca, Huarcós, Limonhirca, Vinchamarca Chica, Paredones, Cerro Blanco, Caña Castilla, Huacatambo, Huambacho, Samanco y Los Chimus. Trabajaron 4 empresas divididas en 4 sectores, y quedó un presupuesto sobrante de S/4 millones.
