Un total de 471 organizaciones agrarias accedieron al incentivo de Asociatividad del Programa de Compensaciones para la Competitividad (Agroideas) desde 2010, beneficiando a más de 7400 productores de diversas regiones del Perú.
De acuerdo con el informe de la Unidad de Seguimiento y Evaluación de Agroideas, las organizaciones beneficiadas pertenecen principalmente a Cajamarca, Junín, Puno, Piura, Apurímac, San Martín, Amazonas, Ayacucho y Cusco, y desarrollan actividades vinculadas a las cadenas productivas de café, cuy, ganado vacuno, cacao, leche, avícola, porcino, palta, papa y miel de abeja, entre otras.
Para promover este proceso, el Estado destinó más de S/780 000 mediante el incentivo de Asociatividad, que permite financiar, por única vez, los gastos vinculados con la constitución formal de las organizaciones, como asesoría legal y gastos notariales y registrales. El beneficio alcanza hasta 0,5 UIT por organización, equivalente a S/2750.
Más organizaciones se formalizan
En 2025, un total de 104 organizaciones agrarias accedieron al incentivo, mientras que en lo que va de 2026 ya suman 101. Con ello, 205 organizaciones han iniciado o avanzado en su proceso de formalización durante este periodo.
Este resultado contribuye a que los pequeños productores cuenten con organizaciones formalmente constituidas, una condición que facilita su participación en iniciativas comerciales y productivas, así como el acceso a servicios, financiamiento y mercados.
El director ejecutivo de Agroideas, Jorge Amaya, destacó que la asociatividad permite a los pequeños productores unir esfuerzos para mejorar su capacidad productiva y comercial.
“Cuando un productor se une con otros de la misma cadena puede acopiar mayores volúmenes y negociar mejores condiciones de venta. Además, trabajar de manera asociada facilita el cumplimiento de requisitos para acceder a créditos, subvenciones y otros servicios que brinda el Estado”, señaló.
De esta manera, Agroideas continúa promoviendo la organización de los pequeños productores agrarios como una herramienta para mejorar su competitividad, facilitar su articulación comercial y generar mayores oportunidades de desarrollo para las familias dedicadas a la actividad agropecuaria.
