Las agroexportaciones peruanas vivieron un 2024 de altibajos, pero lograron recuperarse en el último trimestre, alcanzando cifras récord en ventas. Hasta noviembre, las exportaciones de productos agrícolas sumaron $10 874 millones, lo que representa un incremento del 23 % respecto al año pasado y superó por completo el total exportado en 2023.
Además, se rompió la barrera de los $10 000 millones en agroexportaciones. Según estimaciones de FreshFruit, se prevé que el cierre del año se logre con $12 100 millones.
Una meta que por tres años estuvo esquiva y que se ha logrado superar en el que parecía iba a ser uno de los peores años desde la pandemia.
Comparado con el resultado del 2023, lo que salta a la vista en 2024 como gran diferencial son los mayores precios obtenidos por casi todos los productos peruanos. No solo el Perú fue afectado por el mal clima, sus principales competidores también. Además, la guerra en diferentes partes del orbe complicó cadenas logísticas y abrieron una oportunidad para el Perú.
Y si a todo ello se suma que el Perú es uno de los grandes proveedores de fruta (puesto 9 en el mundo), se creó un ambiente propicio de escasez para que los precios se elevaran de manera significativa y el Perú pudiera aprovecharlo, permitiendo a algunos agroexportadores darse el lujo de elegir a quién vender. Ha sido gracias a este boom en los precios que el balance generalizado de las exportaciones peruanas mostró una estabilidad inusual a pesar de las condiciones cambiantes que enfrentaba la producción y la logística involucrada. En este escenario, las agroexportaciones peruanas llegaron a 138 destinos y, según estimados de FreshFruit, se lograría cerrar el año con $12 100 millones.
Llegó la hora de un nuevo líder, el arándano
A pesar del escepticismo al comienzo del año, cuatro de los cinco principales productos ya sobrepasaron sus exportaciones del 2023 en noviembre. En todos los casos ya superaron la hasta hace solo cuatro años impensable barrera de los $1000 millones. Es más, el arándano ya se convirtió en el primer producto en superar los $2000 millones y lo logró en noviembre, con un total de $2162 millones (+44 %), lo cual significaría que superaría a la uva como líder de la canasta agroexportadora peruana.
Los mercados abastecidos con arándanos sumaron los 50, destacándose Estados Unidos (54 %), Países Bajos (22 %) y Hong Kong (9 %). Para el cierre del 2024, se proyecta que el arándano alcanzaría envíos por US$ 2425 millones. Una cifra que marca un hito en la historia de la agroexportación peruana y que coloca al arándano en una posición inalcanzable por ahora para el resto de productos.
Palta
La palta fue el segundo pilar de la canasta agroexportadora hasta noviembre, alcanzando $1375 millones (+27 %). Además, consolidó su crecimiento en las exportaciones al superar la totalidad de lo enviado en 2023, que fue de $1093 millones. Estos envíos llegaron a 53 destinos, destacándose Países Bajos (32 %), España (22 %) y Estados Unidos (13 %). Para el cierre del 2024, se estima que se exportará $1387 millones, con lo cual terminará como el tercero más relevante en la canasta peruana.
Cacao
El cacao fue el tercer pilar de la canasta agroexportadora hasta noviembre, logrando $1157 (+232 %) millones. Los precios elevados de este producto estuvieron presentes desde 2023; sin embargo, los aumentos de 2024 se produjeron debido a las dificultades de los principales exportadores en África Occidental. Aún esta situación está lejos de resolverse, pues las estimaciones han apuntado a mayores precios debido a la reducción de existencias de las empresas.
Los envíos de este producto llegaron a 68 destinos, siendo los principales Estados Unidos (19 %), Malasia (13 %) e Indonesia (12 %). Las proyecciones para el cacao al cierre del 2024 apuntan a $1231 millones, quedándose, así como el cuarto producto más importante en exportaciones.
Uva
A pesar de haberse posicionado en 2023 como el producto más exportado, la uva tuvo un año difícil en 2024, recaudando $1124 millones (-18 %) hasta noviembre y posicionándose como el cuarto pilar de la agroexportación peruana. Aún a semanas de cerrar diciembre, la uva seguirá mejorando en exportaciones, pero no logrará igualar los valores del año pasado.
Los mercados abastecidos con esta fruta fueron 54 destinos, destacándose Estados Unidos (42 %), Países Bajos (17 %) y México (8 %). Se proyecta que la uva cierre el 2024 con un acumulado de $1536 millones, recuperando mayores envíos, pero no lo suficiente para lograr las exportaciones del 2023 y, más importante aún, para mantener su liderazgo. No pudo sostener la competencia con el arándano y finalmente fue arrasada y el 2024 quedará como el segundo producto más importante en las exportaciones, con una abrumadora diferencia de $900 millones con el líder.
Café
Aunque en 2023 las exportaciones de café no sobrepasaron los $1000 millones, en 2024 los productores nacionales aprovecharon los mayores precios y hasta noviembre se acumularon envíos por un valor de $1047 millones (+46 %). Esta situación animó a quienes estuvieron involucrados en la industria cafetalera, logrando para este período envíos a 58 destinos, siendo los principales Estados Unidos (28 %), Alemania (20 %) y Bélgica (11 %). Se proyecta que el café cierre el 2024 con un acumulado de $1126 millones, con lo cual se posicionaría como el quinto mayor producto exportado.
El resultado del 2024 se debió a una confluencia de factores inesperados. Pero debe resaltarse la resiliencia del agroexportador peruano que, a pesar del mal panorama de inicio del año, no se dejó abatir y, por el contrario, buscó identificar oportunidades para su escaza producción.
De cara al 2025, el panorama luce alentador. La producción ha empezado a recuperarse, tanto por mayor productividad de los campos existentes como el ingreso de nuevas tierras. Esto parecería no positivo porque llevará los precios a la baja, pero en contrapartida los costos logísticos también bajarán, así que no necesariamente se reducirán los márgenes de los agroexportadores. La puesta en operación del puerto de Chancay, las mejoras en el Callao, la consolidación del puerto San Martín, el desarrollo de Salaverry y el inicio de operaciones del Nuevo Jorga Chávez generan mayor competencia, abren oportunidades de nuevos destinos (Asia y Oceanía) y, sobre todo, abaratarán los costos de viaje. El posterior desarrollo de infraestructura vial y ferroviaria ayudaría a mejorar aún más esos costos.
