En un contexto donde cada vez más personas buscan alternativas para generar ingresos sostenibles, la agroexportación continúa consolidándose como uno de los sectores más dinámicos del país. Según el Ministerio de Desarrollo Agrario y Riego (Midagri), las agroexportaciones peruanas superaron los $1330 millones en enero de 2026, registrando un crecimiento interanual de 8.4 %, impulsadas por productos como la palta y nuevos cultivos emergentes como la pitahaya.
En la misma línea, la Asociación de Exportadores (ADEX) destaca la diversificación de mercados y el ingreso de nuevos actores como factores clave para el crecimiento del sector.
En este escenario, comienzan a surgir modelos de inversión agrícola que permiten a personas naturales participar en la cadena agroexportadora sin necesidad de gestionar directamente la producción. “La agricultura de exportación permite que más personas accedan a un sector con alta demanda internacional, siempre que se entienda como una apuesta de mediano y largo plazo”, señala Diego Pajuelo, gerente general de Megaproyecto Pachamama.
Entre los cultivos con mayor proyección destacan la pitahaya y la palta. En el caso de la pitahaya, existe la posibilidad de financiar parte de la inversión, la cual se paga a contra cosecha cuando el cultivo entra en producción. “Este esquema permite al inversionista incorporarse progresivamente al proyecto, alineando los pagos con el desarrollo agrícola”, afirma Pajuelo.
Respecto a la palta Hass, uno de los productos más consolidados de la canasta exportadora peruana, resalta su alta demanda internacional y adecuada vida poscosecha. Se trata de un cultivo de largo plazo, con proyectos alineados a su ciclo productivo y entrada progresiva en producción.
Además, Pajuelo señala que los esquemas de inversión están diseñados para acompañar el ciclo productivo de los cultivos, permitiendo una incorporación gradual del inversionista y una recuperación alineada con el inicio de la producción. “En muchos casos, los montos financiados se recuperan progresivamente, en línea con el desarrollo productivo de los cultivos”, indica.
Con una demanda internacional en crecimiento y ventajas competitivas como su diversidad climática, el Perú continúa posicionándose como un actor relevante en el mercado agroexportador, abriendo nuevas oportunidades para quienes buscan diversificar sus fuentes de ingreso a través de sectores productivos.
