Un total de 100 familias de los distritos de San Pablo y Pebas, en la provincia de Mariscal Ramón Castilla, región Loreto, accederán a actividades productivas con innovaciones en desarrollo alternativo. La intervención busca mejorar su seguridad alimentaria, generar ingresos lícitos y reducir su vulnerabilidad frente al tráfico ilícito de drogas.
El proyecto contará con una cooperación técnica no reembolsable de $500 000, otorgada por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y suscrita con el Fondo de Promoción de las Áreas Naturales Protegidas del Perú (Profonanpe).
Durante la presentación, representantes de Devida, el BID y Profonanpe explicaron los alcances de la intervención y su contribución al desarrollo sostenible de las comunidades amazónicas.

“Desde Devida asumimos la coordinación técnica y la articulación territorial de este proyecto. Hoy se inicia una alianza estratégica de largo aliento en favor de la provincia de Mariscal Ramón Castilla. Trabajaremos con un profundo respeto por las costumbres y la cultura de las comunidades ticuna y yagua, con iniciativas que generen un impacto real y sostenible en la Amazonía, favorable al desarrollo alternativo en el marco de la Política Nacional contra las Drogas al 2030”, destacó el presidente ejecutivo de Devida, Carlos Alberto Ramos Otiniano.
La intervención implementará sistemas agroforestales diversificados bajo el enfoque de chacra integral familiar. Las familias recibirán asistencia técnica y aplicarán prácticas de economía circular destinadas al autoconsumo y la comercialización de excedentes.
El proyecto también contempla biohuertos escolares y capacitación en seguridad alimentaria, además de actividades orientadas a desarrollar habilidades para la vida y promover relaciones familiares saludables.
Las acciones contarán con la participación de comunidades ticuna y yagua de San Pablo y Pebas. La propuesta incorpora un enfoque de bioeconomía amazónica que vincula la generación de ingresos lícitos con la conservación de los ecosistemas.
Profonanpe administrará y ejecutará los recursos de la cooperación técnica, mientras que Devida asumirá la coordinación territorial, el soporte técnico y el seguimiento del proyecto, en concordancia con las intervenciones de desarrollo alternativo que ejecuta en la provincia desde 2014.
La cooperación complementará las acciones del Programa Presupuestal PIRDAIS y se vinculará con los objetivos de la Política Nacional contra las Drogas al 2030.
