La Comisión Nacional para el Desarrollo y Vida sin Drogas (Devida) entregó totalmente renovado el Comedor Popular Miraflores, ubicado en el distrito de Anchihuay, provincia de La Mar, región Ayacucho. La obra beneficia de forma directa a 450 familias, que representan a cerca de 1050 habitantes del Valle de los Ríos Apurímac, Ene y Mantaro (Vraem).
La intervención demandó una inversión de S/43 000 y contribuye a mejorar las condiciones para la preparación y distribución de alimentos. Además, el local servirá para el desarrollo de actividades comunales de la población.
Estas acciones contribuyen a mejorar la calidad de vida de las familias en situación de vulnerabilidad y a reducir su exposición al narcotráfico y otras economías ilegales.
Antes de la intervención, el comedor presentaba pisos deteriorados, instalaciones eléctricas inseguras, muros sin acabados, puertas y ventanas en mal estado, así como servicios higiénicos y ambientes inadecuados.

Devida instaló una estructura metálica con cobertura de calamina y canaletas pluviales. Asimismo, colocó cielorraso, renovó los pisos, acondicionó los servicios higiénicos y mejoró las puertas, ventanas y veredas.
La cocina cuenta ahora con una mesa de concreto revestida con cerámica y un lavadero de doble poza. Además, se implementó un almacén y se renovó todo el sistema eléctrico.
«Nosotras también apoyamos con trabajos complementarios. Con este esfuerzo conjunto logramos tener nuestro local renovado», señaló Rosalía Huamán Borda, presidenta del comedor popular.
La intervención se ejecutó mediante la actividad de Gestión Comunal de Devida, que promueve espacios adecuados para el desarrollo y bienestar de las familias del Vraem.
