El Perú enfrenta un desafío silencioso, pero de profundo impacto económico y social: millones de toneladas de alimentos se pierden cada año durante las etapas de producción, poscosecha, transporte y almacenamiento. La limitada cobertura de infraestructura refrigerada y las brechas logísticas incrementan significativamente el riesgo de deterioro de los productos antes de llegar a la mesa de los consumidores, una problemática que la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) monitorea de cerca para contribuir a la seguridad alimentaria en la región.
Para enfrentar esta situación, Emergent Cold LatAm, el mayor proveedor de soluciones logísticas a temperatura controlada en América Latina, promueve una nueva visión sobre el papel estratégico de la refrigeración en la industria alimentaria. Lars Reyes, gerente general de la empresa en el Perú, señaló que el mercado nacional mantiene una tendencia sostenida de crecimiento, impulsada por cambios en los hábitos de consumo y una mayor demanda de productos congelados y refrigerados que permiten reducir el desperdicio de alimentos.

La compañía sostiene que la incorporación de un manejo especializado a temperatura controlada en la cadena de suministro genera múltiples beneficios, entre ellos:
- Reducción de mermas: El frío prolonga significativamente la vida comercial de los productos altamente perecederos en los puntos de venta. Al evitar el deterioro durante el transporte y almacenamiento, lo que antes representaba una pérdida se convierte en mercancía comercializable, protegiendo los márgenes de los productores.
- Estabilización de precios: La infraestructura de frío actúa como un amortiguador dentro de la economía alimentaria. Disponer de inventarios seguros cerca de puertos y ciudades estratégicas garantiza un abastecimiento constante, evitando escenarios de escasez y reduciendo la volatilidad de los precios de la canasta básica en períodos de alta demanda o interrupciones logísticas.
- Garantía de inocuidad alimentaria: La logística a temperatura controlada preserva la calidad e integridad de los productos perecederos, desempeñando un papel fundamental para asegurar que los alimentos lleguen en condiciones óptimas para el consumo.
- Competitividad comercial y agroexportadora: Permite que productos sensibles a los cambios de temperatura, como arándanos, uvas, paltas, pescados y productos avícolas, lleguen a los mercados internacionales conservando su calidad. Esto fortalece la competitividad de la oferta peruana y contribuye al crecimiento de las exportaciones registradas por el Ministerio de Desarrollo Agrario y Riego (Midagri). Según la empresa, la demanda de estos servicios proviene principalmente de los sectores de proteínas animales (res, cerdo, pollo y pavo), pesca, frutas, verduras congeladas y lácteos.
A pesar de estos beneficios, la falta de especialización continúa siendo una barrera importante. Reyes advierte que:
“En el Perú, solo el 20 % de las empresas que requieren servicios de almacenamiento en frío recurren a operadores especializados como Emergent Cold LatAm para gestionar sus productos. El resto lo hace en sus propias instalaciones, aun cuando el almacenamiento no forma parte de su actividad principal. Nuestro reto es demostrar que somos más eficientes en el manejo de alimentos y cómo ello impacta directamente en el desarrollo urbano, la competitividad de las exportaciones, la estabilidad de precios y la vida cotidiana de los peruanos. A esto lo denominamos Cold Economy o Economía del Frío”.
Crecimiento y planes de expansión regional
El dinamismo de la compañía se ha acelerado notablemente durante el último año. Como reflejo de la creciente demanda de infraestructura especializada, la firma registra un crecimiento promedio cercano al 64 % en su tasa de ocupación durante 2026 respecto al mismo periodo del año anterior.
Actualmente, la empresa opera cuatro centros de distribución en el país: tres en Lima y uno en Piura. Respecto a sus planes futuros, Lars Reyes precisó que todos los proyectos se encuentran en evaluación para garantizar retornos sostenibles y que, por el momento, no existe una decisión definitiva sobre nuevas construcciones, ampliaciones o adquisiciones.
Sin embargo, la estrategia de crecimiento busca acompañar la expansión de sus clientes. En ese sentido, la compañía analiza alternativas de desarrollo en Lima y evalúa extender su red logística hacia cuatro regiones estratégicas del interior del país: Piura, Chiclayo, Trujillo y Arequipa.
Inversión e infraestructura tecnológica
La empresa emplea tecnologías avanzadas para preservar la calidad de los productos, entre ellas sistemas de congelamiento rápido (Blast Freezing) y la tecnología de Congelamiento Rápido Individual (IQF, por sus siglas en inglés).
La estandarización de sus operaciones constituye uno de sus principales atributos. Emergent Cold LatAm opera en 11 países de América Latina bajo estándares homogéneos de infraestructura, procesos y tecnología.
“Un cliente que trabaja con nosotros en Perú encuentra la misma calidad de servicio en cualquiera de los otros países donde operamos”, destacó Reyes.
Además de mejorar la eficiencia operativa, este modelo contribuye directamente a la sostenibilidad ambiental. Dos instalaciones de la empresa en el Perú cuentan con la certificación EDGE, un estándar internacional desarrollado por la Corporación Financiera Internacional (IFC), miembro del Grupo Banco Mundial. En su categoría Advanced, esta certificación garantiza una reducción de al menos 40 % en el consumo de energía y una optimización significativa en el uso del agua, alineándose con los objetivos globales de descarbonización.
Acerca de Emergent Cold LatAm
Emergent Cold LatAm es el mayor proveedor de soluciones logísticas a temperatura controlada para alimentos en América Latina y el quinto más grande del mundo en su categoría. Actualmente opera en 11 países de la región, con una red de 110 almacenes y una capacidad de almacenamiento superior a 9.4 millones de metros cúbicos.
