El Día del Queso Peruano, celebrado cada cuarto viernes de mayo, se instauró como un mecanismo de promoción de las cadenas vinculadas a la producción de leche y derivados lácteos, permitiendo mejorar la calidad e inocuidad de estos productos, así como fomentar su consumo.
Se trata de una actividad económica que beneficia al subsector pecuario, el cual transforma más del 55 % de la leche fresca nacional en derivados lácteos artesanales de calidad, posicionando al queso en importantes mercados nacionales e internacionales.
El queso es un alimento sólido elaborado a partir de la leche cuajada y constituye una importante fuente de proteínas, calcio y fósforo. La mayor parte de los quesos elaborados en el mundo proviene de leche de vaca, oveja y cabra, aunque también puede producirse con leche de búfala, burra o camella, entre otros animales.

Este derivado lácteo destaca por su alto valor nutritivo, ya que aporta proteínas de calidad, grasas, calcio, vitamina D y minerales como potasio y fósforo, además de combinar sabor, aroma, color y textura.
Según información del Ministerio de Desarrollo Agrario y Riego, esta actividad refleja el trabajo y dedicación de más de 388 450 productores familiares, quienes, mediante conocimientos y técnicas ancestrales, han mantenido viva la tradición quesera y continúan innovando con nuevas variedades y presentaciones.

En cuanto al consumo per cápita, este también ha mostrado un crecimiento sostenido, alcanzando los 4.9 kilos, lo que evidencia una mayor preferencia del público por este alimento.
En el Perú existen más de 50 variedades de queso diferenciadas, entre las que destacan el queso fresco, paria, andino, gouda y parmesano. Actualmente, los productores lácteos artesanales vienen incorporando innovaciones mediante el uso de ingredientes como orégano, finas hierbas aromáticas, aceitunas, rocoto y vino, entre otros.
