Un total de 516 familias asháninkas afiliadas a la Central Asháninka del Río Ene (CARE) fortalecen actividades productivas sostenibles en comunidades nativas de los distritos de Mazamari, Pangoa y Río Tambo, en la región Junín, mediante acciones impulsadas por la Comisión Nacional para el Desarrollo y Vida sin Drogas (Devida).
Las intervenciones impulsan el desarrollo alternativo sostenible a través del fortalecimiento de las cadenas productivas de cacao, café y acuicultura, promoviendo capacidades técnicas, seguridad alimentaria y oportunidades económicas para las familias del ámbito del río Ene. Asimismo, las acciones incorporan acompañamiento técnico, fortalecimiento organizacional y gobernanza comunal con enfoque intercultural.

En la cadena del cacao, 423 familias de 18 comunidades nativas fortalecen el manejo de 390.5 hectáreas mediante prácticas sostenibles como producción de biofertilizantes, instalación de composteras y mantenimiento de módulos de secado. Además, reciben asistencia técnica en procesos de fermentación y secado para mejorar la calidad del grano y sus oportunidades de comercialización.
En café, familias asháninkas de las comunidades Alto Kamonashari, Alto Tabecharo, Centro Caparocia y Osherato fortalecen la producción de 75.5 hectáreas mediante asistencia especializada en manejo postcosecha, control de humedad y acondicionamiento de café. Las acciones también incluyen implementación de secadores solares y entrega de insumos agrícolas.
La intervención incorpora además el fortalecimiento de la acuicultura mediante asistencia técnica para la crianza de paco, contribuyendo a la seguridad alimentaria y a la generación de ingresos locales. Paralelamente, se promueve el fortalecimiento de organizaciones comunales, actualización de planes de vida y manejo sostenible de los recursos naturales en las comunidades asháninkas.
El presidente de la Central Asháninka del Río Ene (CARE), Ángel Pedro Valerio, destacó el acompañamiento que realiza Devida en las comunidades del río Ene y señaló que las intervenciones contribuyen al fortalecimiento de las capacidades productivas y organizativas de las familias asháninkas, respetando su identidad cultural y las formas de organización comunal propias del territorio.
