Millones de latinoamericanos tienen acceso a productos financieros digitales, pero aún no saben cómo utilizarlos adecuadamente. En Perú, el 62.9 % de la población cuenta con algún producto del sistema financiero —como cuenta de ahorro, cuenta sueldo, cuenta a plazo fijo o cuenta corriente—, registrando un crecimiento de 4.3 puntos porcentuales respecto al 2024.
Sin embargo, este mayor acceso no necesariamente se traduce en bienestar económico. Aunque países como Colombia alcanzan niveles de inclusión cercanos al 95 %, hacia finales del 2025 solo el 40 % de los latinoamericanos conocía 10 o más productos financieros, lo que representa un incremento de 18 puntos porcentuales frente al 2021, pero evidencia que aún queda un largo camino por recorrer, según el Índice de Inclusión Financiera de Credicorp (IIF) 2025.
Ese fue el punto de partida del webinar “Impulsando la inclusión financiera a través del periodismo en Latinoamérica”, organizado por la agencia de comunicaciones integradas Latam Intersect como parte de su serie Intersección de Valor, donde expertos coincidieron en que la educación financiera es clave para cerrar brechas de desigualdad y fomentar un crecimiento económico más equitativo en la región.
De acuerdo con el mismo estudio, Latinoamérica muestra un escenario heterogéneo. Mientras el Cono Sur —Chile y Argentina— lidera los niveles de inclusión financiera, en Centroamérica persiste una brecha significativa, con países como Costa Rica y Panamá a la vanguardia frente a mercados más rezagados, como Guatemala, Honduras, El Salvador y Nicaragua.
Los especialistas advirtieron que “tener acceso no es suficiente”. La periodista Olga Rendón, exeditora de los diarios El Mundo y El Colombiano, y creadora de la sala experimental de finanzas personales Salva Tu Bolsillo, subrayó que “la informalidad, el miedo al sistema tributario y la desconfianza en la ciberseguridad siguen siendo barreras críticas que impiden que los ciudadanos utilicen los servicios financieros para mejorar su calidad de vida”.
Por su parte, Katyanny Ramírez, especialista en sostenibilidad e inclusión financiera, directora de sustentabilidad en Finsus y fundadora de Co-Crear Consultoría Integral, destacó el papel fundamental de los medios de comunicación en la democratización del conocimiento financiero. Señaló que, sin una narrativa clara y accesible, el acceso tecnológico no se traduce en bienestar real para la población.
Si bien el incremento de 18 puntos porcentuales respecto al 2021 refleja un avance importante, los expertos coincidieron en que conocer más productos financieros no es suficiente si las personas no saben cómo utilizarlos para transformar su realidad económica.
En cuanto al impacto y las oportunidades regulatorias en los sistemas financieros de la región, Ramírez explicó que “un alto porcentaje de la población vive sin control real de sus finanzas, lo que refleja un problema de salud financiera que va más allá del acceso”.
En esa misma línea, Javier Bastardo, filósofo, colaborador editorial y columnista de Forbes, además de gerente de relaciones públicas y comunicaciones de la plataforma de pagos Bitfinex para Latinoamérica, coincidió en la importancia de que los usuarios posean conocimientos financieros básicos que les permitan aprovechar las oportunidades disponibles, dado que esto impacta directamente en el desarrollo económico de sus países.
Las Finanzas Descentralizadas (DeFi) también ocuparon un lugar central en el debate. Latinoamérica es una de las regiones con mayor crecimiento en adopción de criptomonedas, lo que ha facilitado el acceso a capital y promovido la inclusión financiera en países como Brasil y Argentina. Sin embargo, Bastardo advirtió que el desconocimiento sobre las empresas del sector sigue siendo un obstáculo, por lo que consideró imperativo redoblar los esfuerzos en educación financiera y transparencia.
Según el estudio “Adopción de criptomonedas en Latinoamérica 2025”, elaborado por Chainalysis, entre julio del 2022 y junio del 2025 la región registró casi $1500 millones en volumen de transacciones cripto, consolidándose como una de las zonas más dinámicas del mundo en este mercado.
“Las finanzas descentralizadas (DeFi) no solo han probado ser una alternativa útil para enfrentar fenómenos complejos y de alto impacto en la región, como la inflación —por ejemplo, a través de las remesas con stablecoins—, sino que también han permitido a personas y empresas levantar capital mediante la tokenización de activos del mundo real (RWA). Esto, además de conectar con las finanzas tradicionales y el mercado de capitales, impulsa el desarrollo económico de los mercados”, aseguró Bastardo.
Los expositores coincidieron en que el éxito de la inclusión financiera en Latinoamérica no se medirá únicamente por el número de cuentas abiertas, sino por la capacidad de las personas para tomar decisiones informadas que transformen su estabilidad económica.
De cara al futuro, señalaron que la transparencia y la simplicidad del mensaje serán herramientas fundamentales para convertir el acceso tecnológico en una verdadera prosperidad sostenible para toda la región.
