La ingeniera Patricia Mahela Prieto Veramendi, estudiante del Programa de Doctorado en Ingeniería y Ciencias Ambientales de la Universidad Nacional Agraria La Molina (UNALM), viene desarrollando una investigación orientada a aprovechar la cascarilla de arroz para transformarla en un material poroso denominado biochar, el cual, modificado con dióxido de manganeso (MnO₂), tendrá la capacidad de tratar aguas residuales provenientes de actividades mineras.
“El biochar tiene la capacidad de adsorber contaminantes presentes en el agua. En este caso, se modifica con dióxido de manganeso, un compuesto que permite transformar el arsénico en una forma menos peligrosa y más fácil de remover, mejorando así el tratamiento de aguas residuales mineras”, señaló la estudiante del programa doctoral.
En ese marco, la Ing. Patricia Prieto explicó que, para la producción del biochar, la cascarilla de arroz es primero lavada y secada, para luego ser introducida en una mufla a 600 °C en ausencia de oxígeno. “Posteriormente, este biochar se funcionaliza con dióxido de manganeso mediante un proceso de precipitación redox”, precisó.
Cabe resaltar que el arsénico en su forma As (III) es más tóxico, móvil y difícil de remover, mientras que el arsénico en su forma As (V) presenta una toxicidad relativamente menor y resulta más sencillo de tratar. Por ello, la investigación se enfoca en la oxidación del As (III) a As (V), facilitando su posterior remoción del agua contaminada.
Pasantía en Michigan State University (EE. UU.)
La estudiante realizará una pasantía en Michigan State University, en Estados Unidos, entre los meses de marzo y mayo del presente año. Durante esta estancia académica desarrollará análisis avanzados como BET, FTIR, XRD y SEM-EDS, con el fin de estudiar los cambios estructurales y superficiales del biochar antes y después del proceso de adsorción.
“Considero que los programas de pasantías y cooperación internacional, como parte del proceso formativo de los doctorandos, nos permiten acceder a infraestructura científica de alto nivel y, al mismo tiempo, aplicar los conocimientos adquiridos a los problemas ambientales del Perú”, indicó Patricia Prieto.
Asimismo, la investigadora sostiene que su trabajo demuestra que los residuos agrícolas pueden convertirse en soluciones sostenibles para el tratamiento de aguas contaminadas por elementos potencialmente tóxicos, como metales y metaloides, entre ellos el arsénico. “Este enfoque contribuye a la economía circular y ofrece una alternativa económica y ambientalmente responsable frente a tecnologías de alto costo”, subrayó.
