Por: Francisco Seva Rivadulla, periodista agroalimentario internacional
Los pequeños productores de mangos de México buscan un mejor posicionamiento comercial en los mercados internacionales, así como trabajar en el fortalecimiento del sistema de producción en términos de infraestructura, productividad y certificaciones en inocuidad y sanidad. Este es el eje conductor de la entrevista mantenida con el presidente del Comité Nacional Sistema Producto Mango A.C. (Conaspromango), Daniel Radilla.
Conaspromango es una organización sin fines de lucro que representa a la rama de producción del mango en México. Fue constituida por 12 estados de la República Mexicana en el año 1992, en la ciudad de Colima.

Según explica el Ing. Daniel Radilla, máximo responsable de esta entidad, “en México tenemos 53 873 productores, de los cuales el 70 % somos pequeños productores de menos de 5 hectáreas. En el estado de Guerrero somos 9000 productores, participando con un 16 %”.
Además, nuestro entrevistado añade que “en 2024, la superficie sembrada en México fue de 207 86 hectáreas, de las cuales se cosecharon 196 mil hectáreas, con una producción de 2 156 40 toneladas. En Guerrero se cosecharon 27.246.80 con una producción de 411.173 toneladas”.
Retos
Con respecto a los retos a los que se enfrentan los pequeños productores de mangos en México, nuestro consultado comenta que “debemos impulsar el desarrollo integral de las regiones productoras de mango mediante el encadenamiento productivo”.
Además, añade que “es vital fortalecer la investigación y el desarrollo vinculados a la productividad, sanidad, inocuidad, valor agregado y eficiencia en toda la cadena productiva”.
“Tenemos que reforzar la coordinación entre instancias públicas y privadas, a fin de potenciar las capacidades de la rama de producción”, añade Daniel Radilla.
Por otra parte, el líder de Conaspromango puntualiza que “hay que impulsar el incursionar en la certificación de la sustentabilidad de toda la cadena productiva, debido a la demanda cada vez mayor de productos obtenidos mediante buenas prácticas agrícolas, de empresas con responsabilidad social y ambiental”.
