El Proyecto Pastos Altoandinos, de la Gerencia Regional de Agricultura de Cusco, continúa con la entrega de rollizos y mallas ganaderas a los productores de las comunidades de Chaupimayo, Ocoruro y Villa Tahuapalcca, con el objetivo de recuperar las praderas naturales y asegurar alimento para el ganado durante las heladas y el estiaje.
En las alturas del sur cusqueño, donde el frío marca el ritmo de la vida, los ganaderos comienzan a ver renacer sus campos. Cada instalación forma parte de la implementación de módulos de clausura de pastos naturales, una estrategia técnica que permite descansar y regenerar los suelos, promoviendo el pastoreo rotativo y garantizando forraje suficiente para ovinos, vacunos y alpacas.

Esta iniciativa no solo mejora la productividad ganadera, sino que también fortalece la organización comunal y promueve la gestión sostenible del territorio altoandino, consolidando el compromiso de las familias con la recuperación de sus pastizales.
Con más de 150 hectáreas clausuradas y 300 familias beneficiadas, el proyecto refuerza una visión de campo que une tradición, técnica y esperanza, reafirmando el compromiso del Gobierno Regional Cusco y de la Gerencia Regional de Agricultura con el desarrollo sostenible de la ganadería altoandina.
