Por: Francisco Seva Rivadulla, periodista agroalimentario internacional
Brasil se ha convertido en uno de los principales actores en la producción y comercialización de mangos en Latinoamérica. Las claves del éxito de la industria brasileña del mango son su excelente calidad, una extraordinaria seguridad alimentaria y una formidable internacionalización. En este sentido, cabe destacar que hoy los mangos brasileños se comercializan en mercados estratégicos como Estados Unidos, Europa, Japón y Medio Oriente.
La industria brasileña del mango está creciendo de manera sostenida, sobre la base de un trabajo serio de internacionalización, lo que ha permitido que sus frutos estén presentes en todo el mundo. A pesar del incremento de los costes de producción y de una logística cada vez más cara, los productores brasileños mantienen su apuesta por la diversificación comercial y por exportar con “precios cerrados” a distintos mercados, siempre con la calidad como seña de identidad.
Uno de los principales desafíos actuales consiste en desarrollar un sello de calidad que permita promocionar y posicionar mejor los mangos de Brasil en mercados tan exigentes como Estados Unidos, Canadá y la Unión Europea. La producción brasileña ya destaca por su buena calidad, pero contar con una marca diferenciadora les otorgará un valor añadido en la rentabilidad de sus exportaciones.
Asimismo, la industria del mango en Brasil trabaja bajo criterios de sustentabilidad, sostenibilidad y respeto al medio ambiente. Estos aspectos se han vuelto determinantes en la actualidad para lograr competitividad en los mercados internacionales.
Aviso a Navegantes: Brasil está llamado a convertirse en uno de los protagonistas de la industria mundial del mango, junto con México y Perú. Con una apuesta firme por la promoción y el marketing, la unidad de oferta y la innovación, el mango brasileño sigue ganando presencia y competitividad en los mercados internacionales.
