En el distrito de San Lorenzo, provincia de Jauja, región Junín, se encuentra el Instituto Regional de Desarrollo-Sierra (IRD-Sierra) de la Universidad Nacional Agraria La Molina (UNALM), un motor de innovación, desarrollo y formación profesional de gran impacto.
Desde el fundo San Juan de Yanamuclo, con una vasta extensión de 223 hectáreas, se articulan esfuerzos en agricultura, ganadería, agroindustria y forestería que han dejado huella en el agro nacional, consolidando una experiencia ejemplar de autosostenibilidad, investigación aplicada, transferencia tecnológica y proyección social.
Este modelo integral ha fortalecido la formación académica de los estudiantes y docentes, contribuyendo activamente al desarrollo del sector agrario en la sierra central y en todo el país.

Ubicado en el corazón de la sierra central del Perú, en el distrito de San Lorenzo, provincia de Jauja, región Junín, el Instituto Regional de Desarrollo (IRD) Sierra de la Universidad Nacional Agraria La Molina (UNALM) administra el fundo San Juan de Yanamuclo, una propiedad de 223 hectáreas. El fundo se ha convertido en un pilar para el impulso de la agricultura nacional, destacando en la generación de la semilla de cebada maltera “Zapata”, que en la década de 1970 se sembró ampliamente en los Andes peruanos. Con el paso del tiempo, este valioso material genético ha evolucionado y hoy se conoce como “Molinera”, consolidándose como un aporte clave a la modernización agrícola del país.
Concebido como una unidad de apoyo y servicio a las actividades académicas, de investigación y de extensión agrícola, el IRD-Sierra contribuye significativamente a la consolidación de los conocimientos de los docentes y a la formación profesional de miles de estudiantes de todas las facultades de la UNALM. Además, impulsa pasantías, actividades de extensión y programas de actualización tecnológica dirigidos a agricultores, ganaderos, estudiantes universitarios y alumnos de institutos de todo el país.

Enseñanza e investigación universitaria
El fundo San Juan de Yanamuclo recibe cada ciclo la visita de aproximadamente 300 estudiantes de las facultades de Zootecnia, Agronomía, Ingeniería Agrícola, Ingeniería Forestal, Economía y Planificación, entre otros, para desarrollar capacidades fundamentales en cursos como Introducción a la Zootecnia, Extensión y Proyección Social Universitaria, Campo I, Cereales y Granos Andinos, Máquinas y Motores, entre otros, en favor de los estudiantes y docentes de la UNALM y de otras instituciones académicas.
Asimismo, anualmente en el IRD-Sierra se realizan de 7 a 8 tesis de pregrado y posgrado con temas fundamentales como mejoramiento genético en ganado bovino, evaluaciones de consanguinidad, producción lechera, manejo de pasturas, manejo de plantas voluntarias en el cultivo de quinua, formulación de sustratos para la producción de tuberculillos de papa, entre otros.
De igual modo, se realizan investigaciones en las líneas de manejo forestal, pecuario y agrícola, en coordinación con grupos de investigación como el Circulo de Investigación en Raíces y Tuberosas, el Circulo de Investigación de Manejo Forestal (que maneja el banco de germoplasma del género Agave), entre otros.

Infraestructura para la formación
En los últimos años, y con el apoyo del rector de la UNALM, Dr. Américo Guevara Pérez, el IRD-Sierra ha iniciado la remodelación de los bungalows destinados a los estudiantes, con el objetivo de ofrecer mayor confort a 72 alumnos de manera simultánea. Este esfuerzo se complementa con un amplio comedor, un auditorio principal con capacidad para 80 personas y un auditorio auxiliar para 40 personas. Además, los profesores disponen de bungalows.
También se ha instalado un sistema de riego por aspersión y un módulo de riego por goteo, infraestructura que resulta muy útil para los estudiantes en sus prácticas y estudios.

Impacto social y extensión
Las actividades de investigación y producción del IRD-Sierra han generado 20 puestos de trabajo fijos y otros 20 indirectos, principalmente durante las épocas de cosecha. Además, las pasantías, que se realizan mensualmente, han recibido participantes de regiones distantes como Cajamarca y Cusco, lo que demuestra que, de manera indirecta, el IRD-Sierra contribuye a mejorar la producción agrícola en esas y otras zonas, lo que se traduce en un aumento de los ingresos económicos para los productores.
El Instituto Regional de Desarrollo-Sierra de la UNALM, con su modelo autosostenible, su apuesta por la investigación aplicada y su fuerte compromiso con la formación profesional, se ha consolidado como un verdadero referente de innovación, producción y transferencia tecnológica en los Andes del Perú. Desde el fundo San Juan de Yanamuclo, el IRD-Sierra siembra no solo cultivos y cría ganado de calidad, sino también las semillas de un agro nacional más competitivo, inclusivo y sostenible.

Cultivos de alto impacto
Uno de los pilares del IRD-Sierra es su enfoque en la investigación, el desarrollo y la producción adaptativa de cultivos característicos del fértil Valle del Mantaro, como el maíz amiláceo, la quinua, el trigo, la cebada, entre otros. En este marco, el fundo San Juan de Yanamuclo, con sus 181 hectáreas dedicadas a estos productos agrícolas, juega un papel crucial bajo la administración del Ing. Abraham Tello Alarcón, quien supervisa la diversificación y el manejo de estos cultivos en la región.

- Producción de tuberculillos: La papa es uno de los cultivos de mayor relevancia social y económica en los Andes peruanos. En este contexto, el IRD-Sierra desempeña un papel crucial en la multiplicación de semilla botánica de alta calidad. En sus tres invernaderos, se cultivan variedades adquiridas del Instituto Nacional de Innovación Agraria (INIA), como Peruanita, Yungay, Amarilis, Canchán, Capiro y Amarilis Tumbay.
Según el Ing. Abraham Tello Alarcón, administrador del fundo, la semilla botánica se siembra bajo condiciones de invernadero, en macetas con sustrato (formulado con base a arena y materia orgánica) y bajo el sistema de riego por goteo. De cada maceta se obtiene un promedio de 20 tuberculillos o semillas prebásicas, produciendo aproximadamente 40.000 tuberculillos por año.
- Trigo: En una extensión de 15 hectáreas se cultiva el trigo “Centenario”, una variedad destacada por su alto contenido de almidón y su excelente rendimiento en condiciones de secano. Además, es resistente a diversas enfermedades y presenta una notable tolerancia a la sequía, lo que lo convierte en una opción particularmente viable para los agricultores que enfrentan los efectos del estrés hídrico.
- Cebada: La variedad “Molinera” es ideal para la elaboración de harina y morón, destacándose por su tolerancia a altas temperaturas. La Ing. Agr. Angie Quinto Díaz, responsable de la línea agrícola del IRD-Sierra, menciona que esta variedad es un cultivo noble y versátil, que se adapta fácilmente a ambientes tanto húmedos como cálidos.
- Maíz amiláceo: El IRD-Sierra ha logrado, con resultados muy prometedores, adaptar el Maíz Blanco Gigante del Cusco a las condiciones climáticas de Jauja. El Ing. Agr. Tello Alarcón explica que la semilla fue adquirida en el Valle Sagrado de los Incas (Cusco) y pasó por un proceso de multiplicación en el distrito de Chingas, provincia de Antonio Raimondi, región Ancash. Este distrito, reconocido por sus singulares microclimas, es uno de los mejores productores de choclos en los Andes del Perú. Gracias a estas características, el Maíz Blanco Gigante del Cusco ha logrado adaptarse perfectamente en el fundo San Juan de Yanamuclo, donde actualmente se obtiene un rendimiento de 20 toneladas de choclo por hectárea y 8 toneladas de grano por hectárea.
- Quinua: “Hualhua” es una variedad originaria del Valle del Mantaro, desarrollada por investigadores de la UNALM. Se destaca por su bajo contenido de saponina y sus excelentes características para el proceso de perlado, cualidades que son altamente valoradas tanto por los consumidores nacionales como por los exportadores. Este cultivo ha alcanzado un rendimiento promedio de 3 toneladas por hectárea.
- Avena forrajera: Este cultivo es esencial para la producción de ensilado, un alimento clave para el ganado vacuno lechero durante la temporada seca. En términos de materia verde, se ha alcanzado una producción promedio de 45 toneladas por hectárea.
- Linaza: El IRD-Sierra ha logrado una producción de 3 toneladas por hectárea. Este producto cuenta con un mercado cautivo, siendo un cultivo rotatorio rentable para pequeños productores.

Cultivos alternativos
Para promover cultivos nuevos y rentables, especialmente para la exportación, el IRD-Sierra sembró la arveja china holantao en la campaña pasada, logrando una producción de 8 t/ha, superior a las 6 t/ha obtenidas en el valle. Este cultivo ha demostrado ser rentable, pero demanda una mayor mano de obra intensiva. La escasez de mano de obra en las zonas rurales es la principal limitante en este cultivo.
Otro cultivo probado en la campaña 2023-2024 fue el aguaymanto. Lográndose obtener un rendimiento de 12 t/ha. Sin embargo, el precio es variable en el mercado nacional por la falta de consolidación de su consumo y el aprovechamiento de la ventana de exportación.
“Nuestra misión es desarrollar investigación y producción adaptativa en cultivos como el maíz amiláceo, granos andinos, granos andinizados y tubérculos andinos. En el IRD-Sierra se evalúa y mantiene germoplasma de cereales y tubérculos de papa y ofrecemos servicios de pasantías y prácticas en cultivos andinos”, expresa el Ing. Agr. Tello Alarcón.
Asimismo, señala que, en el valle, durante la época seca, la escasez de agua se presenta como un factor limitante. Para hacer frente a este desafío, se ha implementado riego tecnificado tanto en los pastos asociados como en los campos experimentales.

Fortalecimiento de la ganadería
El IRD-Sierra también lidera un modelo de ganadería en el fundo San Juan de Yanamuclo, donde se crían 192 vacunos de la raza “Brown Swiss”. De esta población, 102 vacas están en producción, con un rendimiento promedio de 12 a 15 litros por cabeza al día, bajo un manejo semi estabulado.
Tras el primer ordeño, que comienza a las 3 a.m., las vacas pastan de 8 a.m. a 2 p.m. en potreros de pastos asociados de alfalfa “Aragón” (Medicago sativa), pasto ovillo (Dactylis glomerata), rye grass “Boxer” (Lolium multiflorum), trébol rojo (Trifolium incarnatum) y trébol blanco (Trifolium repens), siendo manejadas mediante cerco eléctrico portátil y bajo la vigilancia constante de un trabajador. Esta actividad se desarrolla en una extensión de 42 hectáreas.
En el segundo ordeño, que comienza a las 2 p.m., cada vaca recibe una ración adecuada de alimento balanceado en la sala de ordeño. La calidad de la leche es excelente teniendo 13.5 % de solidos totales en promedio.
El Ing. Zoot. Wilder Bueno Cabrera, responsable del componente ganadero del IRD-Sierra, explica que la buena calidad de la leche, es el resultado de un manejo integral enfocado en la alimentación, sanidad, calidad genética de las vacas, así como en la búsqueda de la longevidad del ganado para una buena producción lechera. Por ejemplo, la búsqueda de animales con mayor fortaleza, carácter lechero y buena conformación de ubres.
Los ejemplares del IRD-Sierra cuentan con ubres altas, lo que se logró trabajando en su composición morfológica para evitar la suciedad en los pezones y minimizar los casos de mastitis. Además, la calidad de la leche es rigurosamente evaluada cada mes por profesores y estudiantes de la Facultad de Zootecnia de la UNALM, bajo el programa de Control Lechero.
Genética de excelencia
Estudios realizados con tecnología de marcadores moleculares, evaluados en laboratorios extranjeros de renombre especializados, revelaron que el ganado Brown Swiss del IRD-Sierra posee una pureza sanguínea del 92 % y solo un 0.92% de consanguinidad. Este hato es uno de los más puros en las regiones de Junín, Ayacucho y Pasco.
Es altamente probable que, a nivel nacional, el hato Brown Swiss del IRD-Sierra mantenga este estatus de pureza genética. El Ing. Wilder Bueno destaca que el riguroso trabajo en genética y manejo ha permitido concentrar una mayor pureza racial propia de la raza Brown Swiss.
Para aprovechar la alta calidad genética de las vacas Brown Swiss, el IRD-Sierra viene trabajando con material genético proveniente del Banco Nacional de Semen y con pajillas importadas de los mejores toros del ranking mundial. El objetivo de este trabajo es mantener la pureza genética del hato, incrementar la cantidad de vacas en producción y contribuir al desarrollo de la ganadería lechera. Se tiene planificado que los mejores toros que se generen en el fundo San Juan de Yanamuclo se integren al staff del Banco Nacional de Semen para la producción de semen congelado.
Cabe resaltar que el 100 % del ganado Brown Swiss está inscrito en el Registro Genealógico de la Asociación de Criadores de Brown Swiss.
Modernización y valor agregado
Gracias a un convenio con la Universidad de Bélgica, el IRD-Sierra se encuentra en proceso de modernizar su establo lechero, implementando sistemas automáticos para la gestión de producción, sanidad y bienestar animal, en un proyecto que se desarrollará durante los próximos cinco años.
Asimismo, con fines académicos y para la realización de pasantías, el IRD-Sierra dispone de una planta piloto de procesamiento de leche, donde se elaboran productos como queso Andino, queso Andino descremado, queso fresco, mantequilla y yogurt. Estos productos son comercializados tanto en la oficina central del IRD en Lima como en el propio fundo, contando con registro sanitario.
Crianza de cuyes
En el marco de sus actividades de investigación y desarrollo, el IRD-Sierra ha implementado un galpón piloto de crianza tecnificada de cuyes de las razas Perú y Andino, con el objetivo de demostrar la rentabilidad de esta actividad y promoverla entre los pequeños criadores del Valle del Mantaro.
“La crianza resulta rentable utilizando insumos propios del valle, como asociaciones forrajeras de alfalfa, Dactylis y cebada en grano”, señala el Ing. Tello Alarcón. Estas razas, desarrolladas por el INIA, destacan por su alta calidad genética y características productivas superiores.
“Hemos logrado una rentabilidad de casi 50 %, lo que representa un importante apoyo para la economía familiar. Nuestra visión en el IRD-Sierra es expandir el galpón de cuyes, dejando atrás la etapa piloto y alcanzar una producción de hasta 5.000 ejemplares”, precisa el especialista.

Componente forestal y apícola
En este ámbito, el IRD-Sierra cuenta con seis hectáreas de eucalipto, en las cuales ha instalado colmenas para la producción de miel de abeja. Recientemente, también ha habilitado un área destinada a la multiplicación de esquejes de agave, con el objetivo de utilizarlos como cerco vivo para el fundo y, a mediano plazo, incursionar en la producción de destilados de alta calidad. Es importante destacar que, en el bosque de eucaliptos, se encuentran colmenas cuya miel pura es altamente demandada en el mercado.
