El Servicio Nacional de Meteorología e Hidrología del Perú (Senamhi) informó que los principales ríos de la región Puno presentan caudales por encima de sus promedios históricos, debido a una temporada de lluvias inusualmente prolongada y con acumulados extraordinarios para esta época del año.
Los ríos Ramis, Coata, Huancané e Ilave, principales tributarios del lago Titicaca, registran anomalías hídricas positivas del 46 %, más del 100 %, 68 % y más del 100 %, respectivamente. Esta anomalía viene generando un incremento acumulado de 1.33 metros en el nivel del lago Titicaca en lo que va del año, según lo registrado en la estación Muelle Enafer.
A pesar de que mayo marca tradicionalmente el inicio del periodo seco (estiaje) en el altiplano, las precipitaciones registradas en los primeros días del mes superaron ampliamente los valores normales en varias localidades de Puno: en Santa Lucía, donde el promedio mensual es de 3.5 mm, se alcanzó 41.8 mm; en Capachica, con una media de 6.6 mm, se registró 41.1 mm; y en Yunguyo, que normalmente recibe 11.4 mm, se presentó acumulados de 40.8 mm. Estas precipitaciones se dieron debido al constante transporte de humedad desde la Amazonía al altiplano.
Lluvias continuarán
De acuerdo a las estimaciones del Senamhi, se prevé que las precipitaciones de moderada intensidad continúen en la región Puno. Es posible el registro de los eventos cercanos hasta el 15 de mayo. Entre el 9 y el 13 de mayo, se prevé un incremento del brillo solar y disminución de la nubosidad, lo que podría favorecer el descenso de las temperaturas nocturnas.
Además, las proyecciones climáticas indican que, para lo que resta de mayo, se esperan acumulados de lluvia dentro de los rangos normales, con valores estimados de 11 mm en la sierra puneña y hasta 290 mm en la selva del departamento. En tanto, para junio, se prevén acumulados de 6 mm en la sierra y 310 mm en la selva de Puno.
Aunque las precipitaciones han elevado la disponibilidad hídrica, el exceso de humedad y la limitada radiación solar han afectado negativamente el desarrollo de los cultivos, generando preocupación entre los agricultores y autoridades locales.
