En un contexto global donde la sostenibilidad se convierte en una prioridad, la agricultura emerge como un sector estratégico para combatir el cambio climático. En el marco de la semana de la Reducción de Emisiones de CO2, BASF Peruana presenta un innovador enfoque que redefine la relación entre producción agrícola y preservación ambiental.
Flavia Zuleta, gerente del Negocio de Soluciones para la Agricultura de BASF Peruana, señala: «La agricultura sustentable es fundamental para enfrentar los desafíos ambientales y productivos del sector. Nuestro objetivo es equilibrar las dimensiones medioambiental, económica y social, satisfaciendo las necesidades alimentarias mientras conservamos los recursos naturales».
De acuerdo con el Inventario Nacional de Gases de Efecto Invernadero 2000 – 2019 (GEI), el 13.5 % de emisiones de gases de efecto invernadero en el país, corresponde al sector de Agricultura. Ante esta realidad, BASF Peruana promueve prácticas agrícolas sustentables como solución efectiva para reducir la huella de carbono del sector.
Entre las prácticas destacadas por la compañía se encuentran:
- Siembra directa: Reduce la erosión del suelo y mejora su fertilidad natural.
- Uso de compostaje: Transforma residuos orgánicos en abono rico en nutrientes.
- Tecnologías sustentables: Implementación de sistemas de riego eficientes y sensores de precisión.
- Agricultura de precisión: Permite una aplicación más precisa de insumos en zonas específicas del cultivo.
- Cuidado y protección de polinizadores.
«Estas prácticas no solo disminuyen las emisiones de CO2, sino que también aumentan la productividad y la resiliencia de los cultivos frente al cambio climático», afirma Zuleta. «Además, contribuyen a un uso más eficiente de los recursos, la preservación de la biodiversidad y el fortalecimiento de las comunidades rurales».
Asimismo, agrega «En BASF Peruana, estamos comprometidos a seguir innovando y desarrollando soluciones que permitan a los agricultores adoptar prácticas sostenibles de manera rentable. Creemos firmemente que la agricultura tiene el potencial de ser una fuerza positiva para el cambio climático, y estamos dispuestos a poner nuestro conocimiento y experiencia al servicio de este objetivo”, concluye Zuleta.
