Por: Rodolfo Ardiles Villamonte
El ingeniero agrónomo Miguel Ángel Altieri, doctor en entomología y profesor emérito de Agroecología en la Universidad de California, Berkeley, Estados Unidos, destaca la necesidad de un enfoque local para promover la agroecología en Perú, a pesar de los desafíos a nivel nacional.
Altieri menciona ejemplos de Brasil y Colombia, donde estrategias como la compra del 30 % de la producción agrícola local por parte de los municipios y el transporte gratuito de alimentos han sido clave para fortalecer la agroecología. En Perú, Altieri subraya que la agroecología tiene una historia profunda, arraigada en la cultura milenaria del país, y que es posible aprovechar estas tradiciones para impedir la introducción de semillas transgénicas, que amenazan la biodiversidad y la agricultura sostenible.
Movimientos como Slow Food también refuerzan la importancia de sistemas alimentarios sostenibles a nivel global. El G7 ha sido instado a priorizar la agroecología, una visión que podría replicarse en Perú si se fomenta el apoyo a los pequeños productores. Según Altieri, políticas agrarias nacionales y locales, como las promovidas en Colombia y Brasil, podrían ser un ejemplo a seguir para garantizar la soberanía alimentaria en el país.

El modelo agrícola impulsado por la “Revolución Verde” no solo dejó de lado la agroecología, un sistema eficiente y respetuoso con el medio ambiente, sino que también contribuyó significativamente a la crisis climática actual. Hoy en día, es imprescindible replantear nuestras formas de producción para buscar alternativas más sostenibles. En las últimas décadas, la conciencia sobre la necesidad de transformar los sistemas de producción ha crecido, impulsando modelos ecológicos que respeten el medio ambiente y regeneren los recursos naturales.
Este cambio implica una nueva conciencia social y política, promoviendo los principios de la agroecología y rescatando las prácticas ancestrales de producción agrícola, que han demostrado su capacidad para convivir en armonía con la naturaleza a lo largo de siglos. Movimientos como Slow Food, fundado hace 38 años por el activista y filósofo italiano Carlo Petrini, y hoy presente en 160 países, juegan un papel crucial en esta transformación. Nacido como respuesta al auge de la comida rápida y ultraprocesada, ese movimiento promueve la agroecología como un modelo viable y sostenible para la producción de alimentos.
Recientemente, durante la reunión de ministros de Agricultura del Grupo de los Siete (G7) en Italia, Slow Food instó a los gobiernos de países como Alemania, Canadá, Estados Unidos, Francia, Italia, Japón y el Reino Unido a transitar hacia sistemas alimentarios sostenibles, con la agroecología como eje central. Edward Mukiibi, líder global de Slow Food, y Barbara Nappini, presidenta de Slow Food Italia, hicieron un llamado urgente a priorizar el acceso a alimentos saludables y sostenibles en las agendas políticas.
ꟷ El movimiento Slow Food ha propuesto al G7 un sistema de producción basado en la agroecología. Sin embargo, en Perú se busca imponer semillas transgénicas. ¿Cómo podemos convencer a las autoridades para que prioricen la agroecología y las prácticas ancestrales, Ing. Altieri?
ꟷ A nivel nacional, lograr un cambio es complicado, aunque hay ejemplos como Brasil y Colombia, donde se han aprobado leyes nacionales de agroecología. Sin embargo, su implementación enfrenta numerosas barreras. En Perú, es más factible impulsar la agroecología a nivel local, desde las municipalidades, donde estas propuestas pueden concretarse. Aunque el gobierno nacional no responda, los gobiernos subnacionales pueden iniciar los cambios locales que transformen los sistemas alimentarios.
ꟷ ¿Cómo?
ꟷ En Perú, desde hace más de 35 años, diversas Organizaciones No Gubernamentales (ONG) como CIED en Cajamarca, el Sistema de Información Agrario de Tierra (SIAT) y el Centro Ideas, junto a asociaciones como la Red de Agricultura Ecológica del Perú (RAE) y la Red de Acción en Agricultura Alternativa (RAAA), así como organizaciones de productores como la Asociación Nacional de Productores Ecológicos del Perú, han promovido la agroecología entre las comunidades campesinas. Aunque no han tenido un impacto nacional, sí han logrado avances importantes a nivel local y regional, impulsando iniciativas agroecológicas y mercados locales. Como pueden ver, el movimiento agroecológico en Perú no es nuevo. De hecho, sus raíces se encuentran en la cultura milenaria del país, donde los sistemas agrícolas tradicionales han perdurado en el tiempo, como los andenes o terrazas, así como la diversidad de alimentos, como las papas nativas. Todo ello es parte fundamental de las raíces de la agroecología.
ꟷ ¿La introducción de semillas transgénicas representa un obstáculo para alcanzar una alimentación saludable en Perú?
ꟷ Absolutamente. Especialmente en cultivos como la papa, que forman parte del patrimonio agrícola del Perú. Quizá no sea tan conocido, pero Perú está afiliado a los Sistemas Ingeniosos de Patrimonio Agrícola Mundial (Sipam) de la FAO, que protege la biodiversidad agrícola en zonas como el corredor Cusco-Puno. En estas áreas, la entrada de transgénicos está prohibida, ya que amenaza la base genética de la agricultura tradicional. Sin embargo, parece que se oculta información. En Chile, por ejemplo, también existe un Sipam en Chiloé, donde los transgénicos están prohibidos.
Iniciativas locales como solución
ꟷ ¿Qué acciones concretas pueden tomarse para transformar los sistemas alimentarios hacia modelos sostenibles basados en la agroecología?
ꟷ A nivel nacional, como mencioné, es difícil implementar cambios. Un ejemplo a seguir es Brasil, que tiene una Ley Nacional de Agroecología. Esta ley obliga a las municipalidades a comprar al menos el 30 % de los alimentos de los agricultores familiares para las escuelas. Esta política no solo fomenta la producción agroecológica local, sino que también mejora la salud de los niños al consumir productos frescos y saludables. Otro ejemplo en Brasil es el apoyo logístico que brindan las municipalidades, proporcionando transporte gratuito a los agricultores para llevar sus productos al mercado, con la condición de que los alimentos se vendan a precios más bajos que los convencionales. Este tipo de políticas son clave para apoyar la producción agroecológica. Esto demuestra que, aunque la transformación del sistema alimentario nacional es un objetivo ambicioso, es preferible iniciar con iniciativas locales que puedan escalar con el tiempo. Implementar cambios desde lo más pequeño facilita la superación de las barreras que surgen al intentar imponer transformaciones desde un enfoque de arriba abajo. Asimismo, los sistemas de mercado están dominados por grandes empresas, muchas de ellas multinacionales, que controlan gran parte del panorama. Esta concentración de poder dificulta la creación de espacios para iniciativas alternativas. Sin embargo, a nivel local o regional, es mucho más viable implementar proyectos agroecológicos que beneficien tanto a los productores como a los consumidores, fomentando así un sistema alimentario más justo y sostenible.
ꟷ A pesar de la relevancia de la agricultura familiar, en los últimos 40 años ha habido un aumento en el uso de insumos químicos. ¿Cómo se podría revertir esta tendencia?
ꟷ Perú tiene una larga trayectoria en agroecología, un sistema que no depende de fertilizantes artificiales ni pesticidas. Estos insumos no solo son perjudiciales para el medio ambiente, sino también costosos, especialmente tras la crisis de la covid-19 y la guerra entre Ucrania y Rusia. La agroecología ha demostrado que es posible producir alimentos sin recurrir a estos productos.
ꟷ ¿Y cómo se puede extender ese concepto agroecológico?
ꟷ Existen varios mecanismos. Un mecanismo eficaz es el sistema “de campesino a campesino”, donde un agricultor exitoso capacita a otros, creando una red de conocimiento que se difunde rápidamente sin necesidad de intervención del gobierno. Este enfoque ha demostrado ser más ágil y efectivo.
Contribuye a mitigar los efectos del cambio climático
ꟷ ¿Cómo puede la agroecología contribuir a mitigar el cambio climático y garantizar la seguridad alimentaria?
ꟷ Existen dos estrategias clave para enfrentar el cambio climático: la mitigación, que busca reducir las emisiones y capturar carbono en el suelo o en las plantas, y la adaptación a este proceso. La agroecología contribuye tanto a la mitigación como a la adaptación al cambio climático. Al crear sistemas agrícolas que no dependen de grandes fuentes de energía ni de agrotóxicos, se reduce la emisión de gases de efecto invernadero. Además, la gestión orgánica del suelo aumenta su capacidad para capturar carbono. Asimismo, los sistemas agroecológicos, al diversificar los cultivos, son más resilientes frente a sequías o plagas. Por ejemplo, después de huracanes en el Caribe, las fincas agroecológicas resistieron mejor que los monocultivos.
Se requiere política agraria clara
ꟷ El derecho a la alimentación no solo implica acceso a alimentos, sino que estos deben provenir de sistemas respetuosos con el medio ambiente. ¿Qué medidas deben adoptarse para garantizar que los pequeños agricultores tengan acceso a tierra, agua, crédito y precios justos?
ꟷ El derecho a la alimentación está estrechamente ligado a la soberanía alimentaria. Los países, regiones y comunidades deben tener el derecho a definir su propio sistema de producción agrícola y alimentaria, para asegurar que los productos sean saludables y accesibles para todos. Sin embargo, esto requiere políticas agrarias que apoyen a los pequeños agricultores y protejan el acceso a semillas, agua y tierra. Implementar estas políticas es un proceso difícil, ya que enfrenta la oposición de grandes intereses económicos. Estamos hablando de un derecho humano, y eso implica que la comida no puede regirse por las mismas leyes del mercado. No se puede aplicar el mismo criterio que se utiliza para vender un televisor. Por ello, se requieren leyes nacionales que garanticen el derecho a la alimentación, así como el acceso a semillas, agua y tierra. Todo esto conlleva un proceso político muy difícil de implementar, ya que siempre habrá grupos que se opondrán a la implementación del derecho a la alimentación. Por ejemplo, en Chile, antes de la firma del Tratado de Libre Comercio (TLC) con Estados Unidos, existían grandes almacenes de maíz y trigo (graneros). Cuando los precios de estos insumos aumentaban, el gobierno liberaba los granos para estabilizar el mercado. Sin embargo, después de firmar el TLC, este sistema fue prohibido. Por otro lado, hay países que importan productos que sus campesinos producen localmente. Así, los cambios políticos que menciono son difíciles de implementar debido a la fuerte oposición de los grandes intereses económicos que dominan el sistema alimentario global.
ꟷ En Europa, la defensa de la agroecología está cobrando más importancia frente a la presión de las multinacionales. ¿Qué lecciones puede aprender Perú de estas experiencias europeas para fortalecer la transición hacia sistemas agroecológicos?
ꟷ Lo que ocurre en Europa es interesante porque allí existen movimientos agroecológicos, asociaciones de consumidores, y se han implementado leyes a favor de una agricultura más sana. Sin embargo, también son los principales exportadores de pesticidas a nuestros países. Es una gran contradicción: todos los productos que prohíben en Europa son fabricados allí. Creo que la situación es al revés. En América Latina llevamos más de 40 años trabajando en agroecología, mientras que en Europa apenas tienen 15 o 20 años en este campo. Ellos deberían aprender de nuestros campesinos y de los avances que hemos logrado en agroecología. Siempre lo recalco cuando visito Europa: no tienen mucho que enseñarnos sobre cómo producir de manera agroecológica.
ꟷ Pero la política agraria europea es definida
ꟷ Exactamente. La Unión Europea ha implementado políticas claras que favorecen la agroecología (como Pacto Verde y la estrategia “De la Granja a la Mesa”), que busca promover sistemas alimentarios sostenibles. Algunos de estos enfoques podrían ser útiles para América Latina, ya que refuerzan la importancia de prácticas agrícolas más amigables con el medio ambiente. Sin embargo, es importante recordar que los contextos socioeconómicos son muy diferentes. Mientras que en Europa hay más apoyo institucional y recursos disponibles, en América Latina el desafío es mayor debido a la falta de acceso a crédito, tecnología y mercados justos para los pequeños agricultores.
Es más barato
ꟷ ¿Cómo se puede incentivar la demanda de productos agroecológicos entre los consumidores urbanos, especialmente en áreas donde predominan los alimentos procesados y transgénicos?
ꟷ Lo primero que debemos abordar es la educación, especialmente en los niños. Las escuelas deben tener huertas para que los estudiantes aprendan sobre alimentación saludable desde una edad temprana. El segundo aspecto es el tema de los precios: necesitamos desmitificar la idea de que los productos agroecológicos son más caros. De hecho, los costos de producción en agroecología son al menos un 40 % menores que en los métodos convencionales, por lo que no hay justificación para que los productos se vendan a precios más altos. Los agricultores ya han logrado un ahorro significativo en la producción. El tercer punto clave es la comunicación. Necesitamos campañas efectivas que utilicen radio, televisión y medios digitales para promover la alimentación saludable, de la misma manera que las multinacionales hacen publicidad de sus productos ultraprocesados. Los ministerios de Agricultura y de Salud deberían estar involucrados en estas campañas para influir en la opinión pública y crear conciencia en los consumidores de que apoyar la agricultura campesina agroecológica no solo mejora su salud, sino también la sostenibilidad de nuestras comunidades rurales.
