El Senamhi ha publicado el pronóstico de riesgo agroclimático para el cultivo de maíz de setiembre a noviembre 2024. Se prevé que las condiciones térmicas diurnas predominarían de superiores a lo normal en la región andina y amazónica, mientras que, el litoral presentaría temperaturas dentro de sus normales en setiembre, de normales a inferiores a lo normal en octubre, y de normales a superiores en noviembre.
En tanto, las condiciones térmicas nocturnas serían inferiores en el litoral costero durante el trimestre, mientras que, en la región andina, en setiembre y noviembre se prevé condiciones de normales a inferiores en sierra centro y sur, en octubre de normales a superiores en sierra centro oriental y sur y región selva; y normales a inferiores en la sierra centro occidental.
Respecto a las precipitaciones, en setiembre, se prevé condiciones normales en costa norte y centro, a excepción de la costa sur que estaría por debajo de lo normal, mientras que la región andina y amazónica se estarían presentando condiciones de lluvia por debajo de lo normal. En octubre y noviembre, en el litoral costero, región andina y amazónica predominarían las condiciones de normales a inferiores a lo normal.
Región costera
En la franja costera, las condiciones térmicas propias de la temporada de primavera aunada a la prevalencia de días cálidos propiciarán una mayor tasa de crecimiento vegetativo y maduración de mazorcas acorde a la estación, favoreciendo la cosecha y otras labores culturales, por lo que se estima un riesgo entre bajo y muy bajo; sin embargo, no se descarta que las temperaturas frías retrasen el desarrollo de las plantaciones, especialmente durante el mes de octubre.
Sierra norte
De setiembre a noviembre, las condiciones de riesgo fluctuarían entre bajo y medio, debido a la escasez de humedad y las temperaturas diurnas cálidas, lo que retrasaría las labores de siembra en secano de la campaña 2024/2025. Asimismo, dichas condiciones ambientales, incrementarían las necesidades de riego para las plantaciones instaladas, repercutiendo en su desarrollo normal y rendimiento. Asimismo, no se descartaría afectaciones por la ocurrencia de heladas en zonas de mayor altitud y un incremento de afectaciones por el cogollero de maíz, gusano picador, entre otras plagas asociadas.
Sierra central
Durante el mes de setiembre, los riesgos previstos para las plantaciones instaladas (maíz choclo) podrían alcanzar hasta un nivel alto, debido a las lluvias previstas inferiores a su promedio climático y la prevalencia de días cálidos; asimismo, no se descarta eventos de heladas, especialmente en zonas de mayor altitud.
En octubre, la normalización de lluvias contribuirá a las labores de labranza y siembra en secano, especialmente en la vertiente oriental, por lo que los niveles de riesgo disminuirían para volver incrementar nuevamente en noviembre, lo que podría afectar las primeras fases de la campaña 2024-2025.
Sierra sur
Durante el mes de setiembre, los riesgos previstos alcanzarían hasta un nivel alto, debido a las lluvias previstas inferiores a su promedio climático y la prevalencia de días cálidos, lo que afectaría las plantaciones en curso, especialmente en la sierra sur oriental; asimismo, no se descarta eventos de heladas, especialmente en zonas de mayor altitud.
En octubre, la normalización de lluvias contribuiría la ejecución de las labores de labranza y siembra en secano, por lo que los niveles de riesgo previstos eventualmente bajarían para volver incrementar nuevamente en noviembre, alcanzando el nivel alto en gran parte de la sierra sur oriental.
Región amazónica
Para el mes de setiembre, las lluvias previstas inferiores a su normal y las temperaturas diurnas cálidas continuaran generando ambiente desfavorable para las labores de siembra; asimismo, no se descarta un incremento de afectaciones a las plantaciones en curso, especialmente los campos que se encuentran en las fases fenológicas de crecimiento vegetativo, floración y llenado del grano; por lo que los riesgo previstos podrían alcanzar hasta un nivel alto; estas condiciones adversas podrían prolongarse hasta noviembre; especialmente en la selva norte alta y baja.
