La Comisión Nacional para el Desarrollo y Vida sin Drogas (Devida) promueve la producción de cacao bajo un sistema agroforestal en 3,376.5 hectáreas en el norte, centro y sur del Valle de los Ríos Apurímac, Ene y Mantaro (Vraem), beneficiando a 3,117 familias de la zona.
En el Vraem, el equipo técnico de Devida promueve el sistema agroforestal en el cultivo de cacao en las etapas de crecimiento y producción, porque facilita el aprovechamiento de los recursos naturales y contribuye a mejorar las condiciones de los suelos en zonas degradadas.
Dentro de las áreas de crecimiento se hará el mantenimiento de 2,015 hectáreas, en tanto en la etapa de producción se realizará la intervención en 1361.50 hectáreas. Para ambos casos, las especies forestales en manejo son: caoba, cedro colombiano, shaina, bolaina, quinacho, palo lagarto, entre otros, los cuales cumplirán la función de conservar la biodiversidad, de preservar y maximizar la humedad y fertilidad del suelo.
Asimismo, los cacaoteros que apuestan por un desarrollo integral y sostenible instalaron estas especies forestales con la finalidad de contribuir en el control de enfermedades, control de microclima, entre otras bondades que, a corto, mediano y largo plazo, contarán con los servicios ambientales. Tal es el caso de algunos productores que emplearon estas maderas en sus viviendas y en la construcción de composteras.
Además, las familias son asistidas en poda, recalce, manejo de silvicultura, control de plagas y otros.
Víctor Casapía Lagos, beneficiario de la actividad Cacao del centro poblado de Carmen Pampa, del distrito de Ayna (región Ayacucho), manifestó que la instalación y mantenimiento agroforestal es una oportunidad para cuidar el ambiente.
“Además, es importante porque le da sombra a mis plantas de cacao que están en crecimiento. Yo tengo instalado, caoba, capirona, bolaina, quinacho, que a futuro me darán muchos beneficios», puntualizó.
