Los incendios forestales son cada vez más frecuentes e intensos a causa del cambio climático y el uso insostenible de la tierra, devastando comunidades y ecosistemas a su paso. Por lo que se estima que el número de incendios aumente un 30 % para 2050 y más de un 50 % para fin de siglo, según el nuevo informe del Programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA).
El informe “Propagarse como el fuego: la creciente amenaza de incendios extraordinarios en el paisaje», exige cambios radicales en los presupuestos de los gobiernos en materia de incendios forestales, cambiando las inversiones de reacción y respuesta por las de prevención y preparación.
Los incendios forestales afectan de manera desproporcionada a las naciones más pobres del mundo y pueden tener consecuencias destructivas para los hogares, la salud humana y el medio ambiente. Conoce las medidas propuestas para su mitigación.
Además, el informe señala que el cambio climático y el cambio en el uso de la tierra están empeorando los incendios forestales y anticipa un aumento global de incendios extremos incluso en áreas previamente no afectadas.
Los incendios forestales incontrolables y extremos pueden ser devastadores para las personas, la biodiversidad y los ecosistemas. También exacerban el cambio climático, contribuyendo con importantes gases de efecto invernadero a la atmósfera.
En los últimos años se han visto temporadas de incendios forestales sin precedentes en todo el mundo, desde Australia hasta el Ártico, pasando por América del Norte y del Sur. Con las temperaturas globales en aumento, la necesidad de reducir el riesgo de incendios forestales es más crítica que nunca.
Por lo que el PNUMA hace un llamado urgente a los gobiernos para que reconsideren su enfoque ante los incendios forestales extremos. Al pedir una nueva ‘fórmula lista para el fuego’ y reconocer el importante papel de la restauración del ecosistema, podemos minimizar el riesgo de incendios forestales extremos al estar mejor preparados y reconstruir mejor después de sus consecuencias.
Dato
Los incendios forestales emiten cantidades sustanciales de contaminantes, como carbono negro y partículas y gases de efecto invernadero.
Cambio de estrategia
Para enfrentar ese peligro, los autores de la investigación pugnan por un cambio radical en las estrategias de los gobiernos, llamándolos a basarlas en la prevención, la preparación y la asignación adecuada de los presupuestos.
“Debemos minimizar el riesgo de incendios forestales con mejor preparación: tenemos que invertir más en la reducción del riesgo de incendios, trabajar con las comunidades locales y fortalecer el compromiso global para combatir el cambio climático”, dijo la directora ejecutiva del PNUMA, Inger Andersen.
