La iniciativa Agroforestry in Action, de Rabobank y Microsoft en alianza con la organización Solidaridad y NICFI (Iniciativa Noruega para los Bosques y el Clima), está implementando un proyecto piloto de incentivos financieros por prácticas climáticamente inteligentes para mejora de la calidad de vida de los productores y para asegurar la competitividad del sector cafetalero frente a mercados internacionales que demandan un café con trazabilidad y libre de deforestación.
A través de este proyecto, la iniciativa hace entrega de un bono por la implementación del modelo de negocio de caficultura climáticamente inteligente probado y promovido por la organización Solidaridad.
El modelo de negocio asegura un café de calidad y altamente productivo, el mismo que se maneja bajo sistemas agroforestales y silvopastoriles, con prácticas de regeneración y conservación de los suelos, manejo de sombras, fertilización y manejo de las aguas mieles, aseguran la conservación de los bosques y la reforestación.
En el marco de esta iniciativa, el 30 de abril último, se desarrolló una ceremonia de entrega de los bonos a un grupo de los productores seleccionados. Este bono financiero busca recompensar a los productores que vienen realizando esfuerzos en reducción de emisiones, a través de la captura de carbono, además de aportar a la seguridad alimentaria y a la conservación de los suelos y bosques. El bono apoya la diversificación de sus ingresos, al tener un ingreso adicional.

“La importancia de incentivar estas prácticas radica en que no solo aportan al medio ambiente, mejoran su productividad y calidad del café que producen, sino también el realizarlas generan otras ventajas competitivas que antes no tenían. Por ello, en la siguiente fase 2021 al 2022 del programa queremos convocar a 5000 productores que puedan ingresar al sistema registrándolos, haciendo los análisis y respaldos respectivos para que puedan ser compensados cada año por la reducción de emisiones GEI y la mayores capturas que sus sistemas productivos con café puedan lograr al implementar estas tecnologías cafetaleras como el modelo tecnológico que viene impulsando Solidaridad”, señaló Ezio Varese, gerente del Programa Café, de la organización Solidaridad.
Por su parte, Jelmer Van De Mortel, Innovation Lead Wholesale and Rural de Rabobank afirmó: “Lo que empezó como una idea, alrededor de un año atrás, hoy ha resultado en la primera transacción de muchas. Al momento, hemos apoyado a cerca de 100 productores en Perú, Colombia y Brasil. Tenemos una enorme ambición, queremos apoyar a más de un millón de agricultores en los siguientes años. Y estamos seguros de poder lograrlo”.
Cabe resaltar que estas prácticas tienen múltiples beneficios para los agricultores y sus comunidades. Ya sea a nivel social, económico y ambiental. Además de los impactos ambientales mencionados, por el lado económico, crean adicionalmente nuevas oportunidades para los agricultores como lograr compensaciones monetarias, mejoran la calidad y el rendimiento de su café, y permiten que su sector sea más competitivo ante las demandas de los mercados internacionales.
Finalmente, a nivel social, promueven la igualdad de género y la asociatividad. Definitivamente una gran oportunidad y potencial para iniciar una nueva era para la caficultura del Perú.
