El Proyecto Especial Camélidos Sudamericanos (Pecsa) del Gobierno Regional de Puno desarrolla acciones de mejoramiento genético de llamas mediante la caracterización y selección de ejemplares con mejores características fenotípicas, a partir de mediciones biométricas realizadas en los rebaños. Esta información permite identificar animales con potencial para contribuir progresivamente a la formación de mejores rebaños.
Para ello, profesionales y técnicos brindan asistencia técnica en caracterización de rebaños y capacitación en mejoramiento genético en los Núcleos Multifamiliares (NMF). De esta manera, cada ejemplar seleccionado representa una oportunidad para mejorar progresivamente la población de llamas y las posibilidades productivas de las familias criadoras.
El proceso también incorpora el registro productivo de los ejemplares, con miras a establecer posteriormente la genealogía de los animales seleccionados y evaluar su incorporación al registro genealógico de esta especie. Por ello, el mejoramiento genético no se limita a seleccionar un animal por su apariencia, sino que comprende un proceso ordenado de identificación, caracterización, evaluación, registro y selección. En este proceso, el conocimiento del criador cumple un papel fundamental para reconocer el valor de sus animales y tomar mejores decisiones sobre el futuro del rebaño.

Este trabajo de campo se complementa con el aporte científico del Instituto Nacional de Innovación Agraria (INIA), que, a través del Centro de Investigación y Producción Quimsachata, en Santa Lucía, Lampa, desarrolla investigaciones sobre genética, genealogía y crecimiento de las llamas. Entre ellas se encuentra un estudio que analizó 11 409 registros mensuales de peso correspondientes a 1000 llamas de las razas K’ara y Chaku, y encontró una alta heredabilidad estimada para el peso adulto, entre 0,79 y 0,87.
Estos resultados aportan evidencia científica sobre la importancia de los factores genéticos en determinadas características productivas y la necesidad de contar con registros productivos para orientar los procesos de selección.
Cabe precisar que el proyecto Llamas-Pecsa y el INIA desarrollan sus actividades desde ámbitos y metodologías diferentes, pero coinciden en la importancia de la información genética y productiva para mejorar la crianza. Mientras el INIA genera conocimiento científico desde Quimsachata, el proyecto Llamas-Pecsa lleva la caracterización, evaluación mediante biometría animal y registro directamente al territorio, junto con los productores y sus rebaños.
De esta manera, el mejoramiento genético se convierte en un proceso cercano al criador, en el que cada animal identificado y cada registro construido pueden contribuir a formar mejores generaciones de llamas y mejorar, a largo plazo, la actividad pecuaria de las familias de Puno.
