Con el fin de mitigar el impacto de las bajas temperaturas que se registran en las zonas altoandinas, el investigador y docente de la Universidad Nacional del Altiplano de Puno, Ángel Canales Gutiérrez, ha desarrollado un prototipo de vivienda ecoamigable con materiales locales, que permite que el interior de la casa presenta, a la hora de mayor frío extremo, una temperatura mínima de 5 °C frente a los 7 grados bajo cero que se registra en las zonas altoandinas.
La vivienda está hecha a base de adobe, totora, ichu, chilligua, iru ichu y piedra, al que el poblador de las comunidades puede acceder fácilmente. Asimismo, la iniciativa de vivienda ecoamigable propone que en su construcción se aproveche la tecnología asociada a la luz solar, el tratamiento de aguas residuales, la obtención de abono orgánico de los restos de comida, verduras y frutas.
También se incorporarán otras tecnologías como colectores solares para agua caliente, paneles fotovoltaicos para la iluminación y el funcionamiento de los artefactos electrodomésticos, así como los servicios de comunicación para el uso de internet, agua, desagüe, entre otros.
“Hemos hecho un análisis de la conductividad térmica de los materiales de construcción locales, el estudio confirmó que el adobe es el principal material que se usa en las comunidades rurales para la construcción de viviendas al que le agregan paja. El proyecto propone una combinación de materiales que incluye arcilla, totora, ichu, chilligua, iru icho y el estiércol del ganado vacuno, para dar una mejor consistencia y resistencia al adobe”, señaló Canales Gutiérrez a Agencia Andina.
La propuesta también incluye mejorar la preparación del material que se usa para fabricar el techo de estas viviendas. “Si bien ahora se utiliza más la calamina este material solo brinda calor por unas horas y luego se enfría, lo que proponemos es elaborar un material a base de paja, ichu, totora que ayudan a mantener el confort térmico”.
El investigador indica que, en los próximos días, se presentará una casa modelo de 120 metros cuadrados, que incluirá una sala dormitorio y una cocina ecológica; además de una miniplanta de tratamiento de aguas residuales, que procesará el agua que se utiliza en la actividad doméstica que luego se empleará para regar el biohuerto; y un panel solar, que brindará energía eléctrica a la vivienda.
El costo de la vivienda asciende a S/ 78 000 que incluye el panel solar, un invernadero y la miniplanta de tratamiento de aguas residuales. El costo se reduce a S/ 25 000 si no incluye estos elementos.
Turismo
Las viviendas rurales son utilizadas como casas de hospedaje por los turistas que visitan el lugar. Sin embargo, estas casas presentan diversas limitaciones en cuanto al uso de energía, confort térmico, distribución de ambientes y generación de residuos orgánicos e inorgánicos.
Para Ángel Canales su prototipo de vivienda ecoamigable puede ayudar también a impulsar el turismo rural vivencial, una experiencia que es desarrollada en varias comunidades asentadas alrededor del lago Titicaca, como Atuncolla, Capachica y Chucuito.
Dato
El proyecto es financiado por el Consejo Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación Tecnológica (Concytec) y el Banco Mundial.