El Senamhi ha publicado el pronóstico de riesgo agroclimático para el cultivo de papa de diciembre de 2024 a febrero de 2025. Se prevé que las precipitaciones serán normales en la costa centro y sur, mientras que en la sierra estarán entre normales y superiores.
En tanto en la costa centro y sur, las condiciones térmicas diurnas estarían entre normales y superiores, en el caso de las nocturnas, se esperaría condiciones normales. En la sierra, las condiciones térmicas diurnas y nocturnas oscilarían entre normales y superiores.
Costa central y sur
De diciembre a febrero, las condiciones térmicas previstas propias de verano incrementaran los factores de riesgo, tales como: una mayor incidencia de problemas fitosanitarios, baja tasa de acumulación de reservas (tuberización), alta demanda hídrica, entre otros aspectos, incrementando los riesgos previstos hasta un nivel alto, especialmente para las siembras tardías.
Para las zonas de irrigación de la costa sur como Pampa de Majes, Santa Rita de Siguas y La Joya (Arequipa), ubicadas en torno a 1400 m s.n.m., se prevé que las temperaturas para los meses de diciembre a enero tanto mínimas y máximas serán normales y propiciarán el desarrollo de las plantaciones acorde a la temporada, excepto para el mes de febrero que las temperaturas serán superiores a su normal, pronosticándose un riesgo de medio a bajo en la zona.
Sierra norte
De diciembre a febrero, las lluvias previstas propiciaran el avance de la campaña 2024-2025, especialmente en la vertiente oriental, por lo que los riesgos estimados fluctuarían entre medio y bajo. Por el contrario, en los sectores de la vertiente occidental, las condiciones de escasa humedad y la persistencia de días cálidos, mantendrán un ambiente poco propicio para el desarrollo normal de las plantaciones en curso y para la ejecución oportuna y adecuada de las labores culturales, especialmente en los predios conducido en secano, por lo que los riesgos previstos podrían alcanzar hasta un nivel alto.
Asimismo, no se descarta una mayor demanda de riego de los campos instalados, aparición de los síntomas de marchitez temporal, escaso desarrollo vegetativo, mayor incidencia de plagas, entre otros impactos; así como afectaciones por granizadas, heladas, vientos fuertes, entre otros eventos extremos de corta duración.
Sierra central
Para el periodo diciembre-febrero, los factores de riesgo continuarían entre medio y bajo, debido a que se prevén lluvias de normales a superiores con respecto a su promedio histórico, presencia de días con temperaturas normales para la época, seguida de noches de normales a ligeramente cálidas. Por lo que se espera, condiciones favorables para el desarrollo normal de las plantaciones y para la ejecución oportuna y adecuada de aporques, abonamientos, fumigaciones, entre otras labores culturales.
Sin embargo, debido a la temporada, incrementarían las probabilidades de la incidencia de enfermedades fitosanitarias como la rancha, la alternaria y otras asociadas a la alta humedad, especialmente en la vertiente oriental durante el mes de febrero. Asimismo, no se descartaría un incremento de afectaciones por la granizada, vientos fuertes, lluvias intensas y otros eventos extremos de corta duración, propios de la época. En estos casos, los niveles de riesgo podrían alcanzar hasta un nivel alto.
Sierra sur y Altiplano
El incremento de lluvias y la presencia de día con temperaturas en torno a sus normales registradas durante los últimos días de noviembre, se mantendrían a lo largo de los próximos meses (diciembre-febrero), por lo que se esperarían un ambiente propicio para el proceso de emergencia de plántulas (últimas siembras), crecimiento vegetativo y floración de las plantaciones en curso y la ejecución oportuna y adecuada de aporques, abonamientos, deshierbo, entre otras actividades culturales, las cuales contribuirán al avance de la campaña agrícola 2024-2025.
En consecuencia, se estima la prevalencia de riesgos entre medio y bajo. Sin descartar afectaciones por la aparición de problemas fitosanitarios asociados a la alta humedad, ocurrencia de granizada, helada, nevada, inundaciones y otros eventos extremos propios de las zonas altoandinas de la sierra sur.
Para las localidades de menor altitud de la sierra sur occidental, si bien se prevén una disminución de la demanda hídrica de las plantaciones, debido a las lluvias previstas de normales a superiores con respecto a su promedio, no se descartaría una mayor presión de enfermedades asociadas a la alta humedad, lluvias intensas, granizadas y otros eventos extremos.
