El Servicio Nacional de Meteorología e Hidrología (Senamhi) presentó el riesgo agroclimático para el cultivo de papa para el período agosto-octubre de 2021. Se prevé que, durante el mes de agosto, a lo largo del litoral costero, se presenten condiciones térmicas diurnas dentro del rango normal; mientras que para los meses de setiembre y octubre, entre normales a inferiores a su climatología.
En la región Andina, se presentarían condiciones térmicas diurnas entre normales a superiores; a excepción de, la zona nor-oriental de la sierra donde dichas condiciones estarían por debajo de su normal.
Mientras que, para las condiciones térmicas nocturnas, en la costa norte, se prevé condiciones dentro de su variabilidad climática; para la costa centro y sur, entre normales e inferiores. Por otro lado, en la sierra se presentarían condiciones térmicas nocturnas entre normales a superiores.
Respecto a las precipitaciones, durante el mes de julio, los acumulados estarían superando lo esperado en la sierra norte; mientras que, para la sierra centro y sur, entre normales a inferiores. Para los meses de setiembre y octubre a lo largo de la vertiente occidental, se prevé acumulados entre normales a inferiores; a excepción de la vertiente oriental, donde los acumulados estarían superando lo esperado.
Costa central y sur
Entre agosto-octubre, en la franja costera central y sur, prevalecerían temperaturas diurnas nocturnas de normales a inferiores a su valor esperado, lo cual favorecería el desarrollo de plantaciones de papa de la campaña 2021, por lo que los niveles de riesgo agroclimático estimados continuarían en los niveles bajos y muy bajos.
Sin embargo, en las zonas cercanas al litoral de la costa central, no se descartaría un incremento de la incidencia de enfermedades fitosanitarias como la alternaria sp., la “rancha” asociadas a la alta humedad, propias de la estación de invierno.
Sierra norte
Durante el mes de agosto, la prevalencia de lluvias acumuladas del normales a superiores a su variabilidad climática y temperaturas nocturnas de normales a superiores a su climatología, promoverían el desarrollo vegetativo y la maduración de los sembríos de papa de la campaña chica 2021.
Sin embargo, durante los meses de setiembre y octubre, una disminución de lluvias, especialmente en la vertiente occidental, incrementaría el riesgo hasta un nivel medio, principalmente por un incremento de necesidades hídricas de las plantas y falta de recurso hídrico para el riego, debido a su estacionalidad.
