La Amazonía perdió 2,3 millones de hectáreas de selva en 2020, un 17 % más que el año anterior, lo que supone el tercer peor registro de los últimos 20 años y el más alto en Bolivia, Ecuador y Perú. En nuestro país se perdió 190 000 hectáreas de selva virgen, un 18 % más que 2019, lo que supone una cifra nunca antes vista, que supera el anterior récord de 2017, según el Proyecto de Monitoreo de la Amazonía Andina (MAAP).
El principal núcleo de deforestación está en la selva central, entre las regiones de Pasco, Huánuco y Ucayali, principalmente causada por la agricultura migratoria. “Allí los campesinos se apoderan de pequeñas parcelas de una o dos hectáreas que queman, lo que resta fertilidad a la tierra, y al año siguiente se ven obligados a repetir el proceso en otro terreno aledaño”, informó el proyecto.
El MAAP, una iniciativa de la organización Conservación Amazónica, realizó este análisis basado en datos e imágenes satelitales de 30 metros de resolución, producidos por la Universidad de Maryland (Estados Unidos).
Más del 65 % de la deforestación de toda la Amazonía registrada se ubicó en Brasil, el país con mayor territorio amazónico, que perdió 1,5 millones de hectáreas, un 13 % más que el año anterior.
La superficie de bosques amazónicos perdida durante 2020 entre los nueve países vigilados por el MAAP (Bolivia, Brasil, Colombia Ecuador, Gayana Francesa, Guyana, Perú, Surinam y Venezuela) es superior a la extensión entera de un país como El Salvador.
