Perú ostenta la mayor población mundial y sudamericana de vicuñas (Vicugna vicugna), alcanzando un estimado de 218 000 ejemplares, según informa el Servicio Nacional Forestal y de Fauna Silvestre (Serfor).
La vicuña, un camélido silvestre sudamericano, habita en las zonas altoandinas de Argentina, Bolivia, Chile, Ecuador y Perú, siendo este último el país con las regiones de Ayacucho, Arequipa, Cusco y Puno que albergan la mayor cantidad de ejemplares.
En los años 60, la vicuña se encontraba al borde de la extinción, y la Reserva Nacional de Pampas Galeras en Ayacucho se erige como un hito icónico en su exitosa recuperación.
Enrique Michaud López, director de la Dirección de Gestión Sostenible del Patrimonio Fauna Silvestre del Serfor, destacó que la vicuña es un ejemplo notable de la recuperación de especies silvestres.
Durante los meses de mayo a noviembre, coincidiendo con la temporada seca, se lleva a cabo el chaccu de vicuñas, donde los titulares de manejo aprovechan de manera sostenible su fibra.
A través de las Declaraciones de Manejo (DEMA), las comunidades cuentan con permisos para aprovechar la fibra de manera sostenible, comprometiéndose simultáneamente a preservar a la vicuña y su hábitat.
La vicuña, clasificada como «Casi Amenazada» en la lista de especies amenazadas de fauna silvestre legalmente protegidas, también figura en el Apéndice II de la Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres (CITES).
