En el riego por goteo, la presión lo es todo. Pero no todos los cambios de presión significan lo mismo. Los agricultores suelen enfrentarse a dos conceptos relacionados pero distintos: la pérdida de presión y el diferencial de presión. Comprender la diferencia entre ambos es clave para mantener la eficiencia del sistema y garantizar un rendimiento óptimo de los cultivos.
«Trabajamos con agricultores en todo el mundo y sabemos que el monitoreo de presión es una parte clave del buen mantenimiento del sistema», señala Matt Clift, director de Gestión Global de Producto y Marketing en Rivulis.
¿Qué es la pérdida de presión?
La pérdida de presión es la reducción gradual de la presión del agua a medida que se desplaza por el sistema de riego. Esta pérdida es un resultado natural de la fricción que se produce dentro de las tuberías, filtros, válvulas y líneas de goteo. Un sistema bien diseñado considera estas pérdidas desde el inicio.
Cada componente, todo lo que se encuentra después de la bomba, contribuye a esta pérdida. Por ello, lo fundamental es asegurarse de que esté correctamente contemplada en el diseño general.
Los agricultores deben medir periódicamente la presión en puntos clave del campo, desde la cabecera hasta el último emisor. Cualquier variación puede significar problemas como fugas, obstrucciones o fallas en algún componente.

¿Qué es el diferencial de presión?
El diferencial de presión corresponde a la diferencia de presión medida a ambos lados de un componente, normalmente un filtro. Este diferencial es un indicador clave de que el componente está funcionando correctamente.
Cuando un filtro está limpio, debería mostrar un diferencial de presión dentro de los parámetros establecidos. Si el diferencial de presión se eleva, es señal de que está comenzando a obstruirse. Si disminuye, puede indicar que el mecanismo de filtración no está funcionando correctamente. Esto es especialmente cierto para los filtros de arena, donde el canalizado interno o la pérdida de material filtrante pueden reducir el DP.
Revisar este diferencial de manera rutinaria permite a los agricultores anticipar trabajos de mantenimiento antes de que el rendimiento del sistema se vea comprometido.
¿Cómo se deben medir?
Para presión:
- Medir la presión en todos los puntos clave del sistema, desde la bomba hasta el último bloque.
- Recordar que la pérdida es normal y debe haber sido prevista en el diseño.
- Comparar los valores obtenidos con los parámetros originales y observar desviaciones que podrían indicar fugas u obstrucciones.
- Utilizar, preferiblemente, el mismo manómetro en todas las mediciones para asegurar consistencia y comparabilidad de los datos.
Para diferencial de presión:
- Medir la diferencia entre la presión aguas arriba y aguas abajo del componente analizado.
- Registrar sistemáticamente los valores durante toda la temporada.
- Realizar limpieza o inspecciones cuando el diferencial de presión supere los límites admitidos.
Tanto la medición de presión como el diferencial de presión ofrecen distintas ventanas para evaluar la salud del sistema y sus componentes. Al comprender y revisar ambos regularmente, los agricultores pueden identificar problemas temprano, proteger el rendimiento del cultivo y extender la vida útil del sistema.
«Las lecturas de presión son fáciles de registrar y no deben pasarse por alto. Cuando se comparan con los planos hidráulicos originales y la información del proveedor sobre productos como filtros, los agricultores pueden detectar problemas a tiempo y tomar decisiones informadas para proteger sus cultivos», finalizó Matt Clift.
Para orientación más detallada sobre pérdida de presión, diferencial, mantenimiento de filtros y más, Rivulis ha desarrollado el recurso en línea más completo disponible sobre diseño, operación y solución de problemas en sistemas de riego por goteo.
Disponible en: https://tinyurl.com/47tdcmxv
