El distrito de Putina Punco, provincia de Sandia, región Puno, es cuna de los cafés especiales. El Sr. Raúl Mamani, destacado productor local, fue el primero en poner este bello paraje de la selva puneña en el mapa global al ganar, en 2010, el premio “People’s Choice Award” en la XXII Feria Internacional de la Asociación Americana de Cafés de Calidad (SCAA) de Estados Unidos, con su café especial “Tunky”.
Café cola
Desde entonces, Putina Punco, conocido como la Capital Cafetalera del Sur Peruano y el Corazón de los valles del Tambopata e Inambari, ha brillado en la vitrina mundial gracias a productores innovadores como Yoni Toque Choque, quien ha llevado los finos granos de café orgánico a un nivel completamente nuevo: una bebida energizante natural, denominada como café cola.

Este productor y emprendedor de 43 años, nació y creció en Putina Punco, donde la agricultura, principalmente, la caficultura ha sido y es una actividad importante a la que se ha dedicado desde la infancia. Aunque estudió educación en la Universidad Nacional del Altiplano de Puno, siempre mantuvo un pie en el campo, consciente de la riqueza que la tierra tenía para ofrecer.
Sube como la espuma
En su fundo cafetalero San Andrés de Huayruruni, este visionario emprendedor encontró la inspiración para algo más grande. En un mercado saturado de bebidas energizantes sintéticas y dañinas para la salud, decidió innovar y darle al grano aromático un valor agregado, esta vez con un producto diferente a las existentes en el mercado. Así nació su emprendimiento: una bebida energizante de café cola “Wayruruni”, que rápidamente ha captado la atención del público en Puno.

“Mi principal motivación fue crear un producto que combinara los beneficios del café con las propiedades energizantes que hoy en día son tan demandados,” comenta Toque Choque. No se trataba solo de innovar, sino de ofrecer una alternativa natural, saludable y profundamente conectada con su tierra.
Inicios
El negocio, que comenzó hace apenas un mes con 500 botellas (de medio litro, litro y medio y dos litros) para el mercado local, ha crecido rápido. Su producto ya ha llegado a los mercados de Juliaca, Puno y Sandia, y Yoni Toque tiene la mira puesta en Lima y otras ciudades principales del Perú.
En esta iniciativa, Toque Choque no está solo. Cuenta con el apoyo de Agromercado-Puno (ex Sierra y Selva Exportadora), bajo la dirección del Dr. Alexander Chiri Bernedo, que le ha facilitado la apertura de una tienda en Juliaca.
El rápido ascenso del emprendimiento de Yoni no solo refleja la calidad de su producto, sino también el manejo meticuloso en cada etapa del proceso, desde la selección de los granos hasta el tostado. “Nos diferenciamos por ser completamente naturales”, destaca Toque, subrayando que su bebida no contiene aditivos artificiales, excepto los conservantes necesarios para mantener el producto en óptimas condiciones hasta por tres meses. Además, ofrece los beneficios antioxidantes del café Arábica, una variedad excepcional para la producción de bebidas energizantes.
Con una estrategia de marketing centrada en la naturalidad del producto y el bienestar del consumidor, este productor y emprendedor cafetalero está logrando posicionarse en un mercado saturado de energizantes convencionales cargados de azúcar y químicos.

Con espíritu emprendedor
Para Yoni Toque, este emprendimiento no solo le ha brindado estabilidad económica y un renovado sentido de propósito, sino también un motivo de orgullo para su familia, que han sido testigo del arduo trabajo que implica ser agricultor en el Perú. En cada sorbo de su bebida energizante, se encuentra no solo los beneficios del café, sino también el espíritu emprendedor de un hombre que ha decidido transformar su historia.
El futuro de este emprendedor es prometedor, quien visualiza su marca “Wayruruni” no solo consolidada a nivel nacional, sino también incursionando en mercados internacionales, con un producto que reflejen la calidad y naturalidad.
