El proyecto de Agrobiodiversidad Sistemas Importantes del Patrimonio Agrícola Mundial (SIPAM), que se desarrolló durante más de cuatro años en las regiones de Cusco, Apurímac, Puno, Huancavelica y Arequipa, ha finalizado con éxito.
Benefició a alrededor de 11 000 familias campesinas y logró la recuperación de 226 variedades de 10 cultivos nativos, como la papa, maíz, quinua, oca, olluco, añu, cañihua, maca, tarwi y kiwicha, en más de 6368 hectáreas de tierras.
El proyecto fue ejecutado por el Ministerio del Ambiente (Minam), el Ministerio de Desarrollo Agrario y Riego (Midagri), la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) y el Fondo de Promoción de las Áreas Naturales Protegidas del Perú (Profonanpe).
La ministra del Ambiente, Albina Ruiz, destacó la colaboración entre ambos ministerios para llevar a cabo esta iniciativa y enfatizó la importancia de conservar la agrobiodiversidad y cuidar el medio ambiente.
El proyecto se centró en la recuperación de cultivos nativos y la conservación de la agrobiodiversidad en varias regiones del Perú. Además, promovió la instalación de bancos de semillas y la reforestación con especies nativas, así como la participación de las mujeres en bionegocios bajo la marca «Agrobio». La iniciativa se implementó con el enfoque de Sistemas Importantes del Patrimonio Agrícola Mundial (SIPAM) y se desarrolló entre 2019 y 2023.
El proyecto ha desarrollado acciones en 13 distritos de 5 regiones: Cusco (Yanatile y Lares), Puno (Ácora), Huancavelica (Izcuchaca, Conayca, Nuevo Occoro, Huando y Laria), Apurímac (Cchiara, Chraccrampa, Huayana y Tumay Huaraca) y Arequipa (Atiquipa), beneficiando a 72 Comunidades campesinas con la participación de más de 11 000 familias.
