El Instituto de Investigaciones de la Amazonía Peruana (IIAP) identificó una nueva especie de pez en las aguas del río Tigre, en la región Loreto. Este ejemplar, cuyo nombre científico es Pyrrhulina punctata, destaca por un patrón de manchas oscuras en su cuerpo que lo diferencia de cualquier otro pez conocido en la región.
Este hallazgo es resultado de un esfuerzo conjunto entre el equipo de especialistas del IIAP y expertos de universidades brasileñas, como la Universidade Federal do Rio Grande do Sul, Porto Alegre; Universidade Federal de Mato Grosso, Cuiabá, y el Instituto de Biociências de Botucatu – UNESP. Los detalles de la investigación fueron publicados en la última edición de la revista científica internacional Journal of Fish Biology.
Gracias a este trabajo, Perú suma un nuevo integrante a su lista de peces de agua dulce, consolidando el papel fundamental del IIAP en la documentación de la biodiversidad amazónica.

La principal característica de la Pyrrhulina punctata es una hilera de 7 a 16 manchas negras irregulares en los flancos, visibles desde su nacimiento hasta la etapa adulta. Esta coloración llamativa le confiere además un valor ornamental. La especie presenta un dimorfismo sexual marcado, donde los machos desarrollan aletas más gruesas y largas, cuyos márgenes distales oscuros funcionan como una “huella de identidad” propia.
Para confirmar que se trataba de una especie distinta, los investigadores combinaron observación física y análisis genéticos avanzados basados en ADN, lo que permitió diferenciar con precisión a la Pyrrhulina punctata de sus parientes cercanos en la cuenca amazónica. Los ejemplares estudiados se recolectaron en la Reserva Nacional Pucacuro, un área de bosque tropical en excelente estado de conservación.
Este logro científico es especialmente relevante porque la especie es endémica del Perú y habita en pequeñas quebradas de un área natural protegida, lo que garantiza su supervivencia frente a posibles amenazas ambientales. Según el biólogo Morgan Ruiz-Tafur, investigador del IIAP y coautor del estudio, este descubrimiento demuestra que los ríos de Loreto siguen ocultando una biodiversidad sorprendente.
